BARCELONA — El Banco Central Europeo inicia este miércoles en Berlín una reunión decisiva para los mercados, con los inversores pendientes de una posible nueva subida de los tipos de interés. El Consejo de Gobierno se reúne durante dos días en la Bundesbank y publicará su decisión el jueves 10 de septiembre a las 14:15, antes de la rueda de prensa de Christine Lagarde. Una subida de 25 puntos básicos es actualmente el escenario mayoritario entre los economistas consultados por Reuters, pero no constituye una decisión tomada.
El BCE llega a Berlín con la facilidad de depósito en el 2,25%, el tipo de refinanciación en el 2,40% y la facilidad marginal de crédito en el 2,65%. La presión vuelve a proceder de la inflación: el encarecimiento de la energía y el petróleo ha reabierto el debate sobre la necesidad de endurecer la política monetaria, al mismo tiempo que la economía de la zona euro mantiene un crecimiento débil.
Los mercados ya descuentan parte del movimiento
La atención se concentrará desde la apertura en la deuda soberana de España y Francia, sus diferenciales frente al bono alemán, el euro y las cotizaciones de bancos e inmobiliarias. Los mercados europeos llegaron al martes con cautela y un Brent próximo a los 98 dólares, un nivel que refuerza el riesgo inflacionista y complica el equilibrio del BCE.
Una subida de tipos encarecería progresivamente la financiación de hogares y empresas. Para España y Francia, el impacto se trasladaría al crédito hipotecario, a las nuevas operaciones empresariales y a la capacidad de inversión de las pymes. Los bancos podrían beneficiarse de mayores márgenes de intermediación, mientras que los sectores más dependientes de financiación, como el inmobiliario, quedarían bajo una presión adicional.
Una subida probable, no decidida
La encuesta de Reuters entre 65 economistas apunta a un aumento de 25 puntos básicos y a que podría tratarse del último movimiento de este breve ciclo de endurecimiento. El escenario central situaría la facilidad de depósito en el 2,50%. Sin embargo, la decisión dependerá de la evaluación del Consejo de Gobierno y de las nuevas proyecciones macroeconómicas que se publicarán el jueves.
El primer día de reunión servirá por tanto para medir hasta qué punto los mercados consideran ya incorporada la subida. La reacción de bonos, Euribor, euro y valores financieros permitirá anticipar dónde puede concentrarse el coste económico de una política monetaria más restrictiva.

