BARCELONA — El episodio de lluvias intensas que afecta este miércoles a Catalunya ya tiene consecuencias directas sobre el transporte aéreo y ferroviario. Una treintena de vuelos han sido cancelados en el aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat, donde también se registran retrasos, mientras dos operaciones han tenido que ser desviadas a Madrid por las condiciones meteorológicas.
Las afectaciones llegan mientras continúan vigentes hasta las 17:00 horas las restricciones establecidas por la Generalitat en el Baix Llobregat, Garraf, Vallès Occidental, Alt Penedès y Baix Penedès. Protecció Civil mantiene estas cinco comarcas en un nivel de peligro muy elevado y pide evitar los desplazamientos que no sean imprescindibles.
El temporal golpea la movilidad metropolitana
El aeropuerto se encuentra en el Baix Llobregat, una de las comarcas incluidas en el dispositivo especial. Las cancelaciones y los desvíos obligan a los pasajeros con vuelos programados durante la mañana a comprobar directamente el estado de su operación con Aena y las compañías aéreas antes de desplazarse a las terminales.
La lluvia también condiciona el ferrocarril. Se mantienen limitaciones en los servicios de Regionals Sud y en la R2 Sud, uno de los principales corredores de Rodalies entre Barcelona, el litoral del Garraf y el sur de Catalunya. La evolución del episodio puede provocar nuevas modificaciones operativas durante la mañana.
Hasta ahora se han comunicado algunas entradas de agua en bajos y la inmovilización de un vehículo, sin que se haya informado de incidentes graves relacionados con estas actuaciones. Los servicios de emergencia siguen especialmente la respuesta de rieras, pasos inferiores y puntos urbanos susceptibles de inundarse rápidamente.
Las tormentas se desplazan hacia el interior y el Pirineo
Tras afectar durante la madrugada y primeras horas a sectores del litoral y prelitoral, las células tormentosas avanzan hacia otras zonas. Meteocat mantiene la vigilancia sobre el Ripollès, el Berguedà y la Garrotxa ante la posibilidad de fenómenos localmente violentos. También pueden formarse nuevas tormentas en puntos de la Catalunya Central.
El riesgo está asociado a precipitaciones capaces de descargar cantidades importantes de agua en periodos muy cortos. Las autoridades insisten en no cruzar zonas inundadas, rieras o pasos subterráneos y en limitar la movilidad en las comarcas sometidas a restricciones.
En el otro lado de la frontera, los Pirineos Orientales permanecen por el momento en vigilancia amarilla por tormentas, sin una agravación oficial del nivel de alerta. En Catalunya, la prioridad operativa sigue concentrada en la evolución de las precipitaciones y su impacto sobre carreteras, ferrocarril y El Prat durante las próximas horas.

