MADRID — La compositora Marisa Manchado, una de las voces más comprometidas con la creación contemporánea y la visibilidad de las mujeres en la música española, ha fallecido a los 70 años en el accidente ferroviario de Urda (Toledo). La Asociación Madrileña de Compositores (AMCC), de la que fue fundadora y primera presidenta, confirmó su muerte y recordó una trayectoria que unió la composición, la enseñanza, la investigación y la defensa de las creadoras.
Manchado viajaba en el tren AVE accidentado el miércoles 28 de octubre para participar en un encuentro dedicado a su obra en la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Sevilla. El desplazamiento hacia un acto académico y cultural resume una vida dedicada a compartir la música y abrir espacios a quienes durante décadas habían quedado relegadas de los repertorios y las instituciones.
Más de 150 obras y una música sin fronteras de género
Nacida en Madrid en 1956, Marisa Manchado se formó en el Real Conservatorio Superior de Música y desarrolló un catálogo de más de 150 obras que abarca la música de cámara, sinfónica, vocal, pedagógica, electroacústica y la ópera. Su trayectoria no se limitó a un lenguaje ni a un formato: exploró escenarios, salas de conciertos, proyectos educativos y producciones audiovisuales.
Entre sus trabajos más destacados figuran la ópera Cristal de agua fría, con libreto de Rosa Montero, y La Regenta, con texto de Amelia Valcárcel, estrenada en una producción vinculada al Teatro Real y el Teatro Español. También compuso música para una presentación de La pasión de Juana de Arco, la película muda de Carl Theodor Dreyer, por encargo del Teatro de la Zarzuela y la Orquesta de la Comunidad de Madrid.
Una pionera en la reivindicación de las compositoras
En 1983 dirigió en Radio Clásica, entonces Radio 2, el programa Mujeres en la música, dedicado a recuperar y difundir la obra de creadoras escasamente presentes en la programación. Fue una iniciativa temprana en un ámbito donde las compositoras apenas encontraban visibilidad.
Su compromiso también tomó forma institucional. Fundó la Asociación Madrileña de Compositores y la presidió entre 1998 y 2000. Fue subdirectora general de Música y Danza del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (INAEM) entre 2007 y 2008, y ejerció durante catorce años como vicedirectora del Conservatorio Profesional de Música Teresa Berganza de Madrid.
El reconocimiento de una vida dedicada a la creación
En 2024 recibió el Premio Nacional de Música en la modalidad de Composición, reconocimiento a una trayectoria de investigación artística y a su ópera La Regenta. También obtuvo otros galardones, entre ellos el Premio Iberoamericano de la Música Comuarte de 2007 y el Premio Nacional Daniel Montorio de 1995.
La AMCC ha destacado su contribución a la revisión de una historia musical que había invisibilizado a numerosas mujeres. RTVE y Radio Clásica han recordado su trabajo como divulgadora y su aportación a la vida cultural española. Su muerte forma parte de la tragedia de Urda, pero su legado permanece en las partituras, las aulas, las instituciones y las generaciones de compositoras a las que ayudó a abrir camino.

