MADRID — El PSOE asegura que el Congreso tendrá una nueva oportunidad para votar un real decreto en materia de vivienda y reclama a los grupos parlamentarios «altura de miras» para sacar adelante las medidas. El anuncio llega mientras el Gobierno trabaja en una nueva iniciativa y negocia apoyos en un Congreso donde la mayoría de investidura vuelve a ser determinante.
La secretaria de Política Económica y Transformación Digital del PSOE, Enma López, confirmó que habrá una nueva votación después de que anteriores medidas en materia de vivienda no lograran reunir los apoyos necesarios. Los socialistas quieren recuperar parte de las iniciativas destinadas a contener la presión sobre los alquileres y reforzar la protección de los inquilinos, aunque el contenido definitivo del nuevo texto todavía depende de las negociaciones.
«Va a haber una nueva oportunidad», aseguró López, que pidió responsabilidad a las fuerzas parlamentarias. El mensaje se produce en plena negociación entre el PSOE y Junts, formación cuyos votos pueden volver a ser decisivos para la convalidación de un real decreto ley.
Junts ha confirmado que entregó hace dos semanas a Pedro Sánchez una serie de propuestas sobre vivienda que están siendo estudiadas por los socialistas. La negociación abre la posibilidad de un acuerdo, pero no garantiza todavía ni el contenido final del decreto ni una mayoría suficiente para superar posteriormente su paso por el Congreso.
El Gobierno busca una mayoría para el nuevo texto
La presión sobre el Ejecutivo ha aumentado tras el desahucio de Maricarmen Abascal, de 87 años, en Madrid, que ha reactivado el debate sobre los mecanismos de protección de los inquilinos vulnerables. Sumar reclama que el nuevo decreto llegue al Consejo de Ministros y ha planteado medidas como la extensión de contratos de alquiler y una mayor intervención sobre determinadas modalidades de arrendamiento.
El PSOE, sin embargo, necesita construir una mayoría parlamentaria antes de convertir el anuncio político en legislación efectiva. Los reales decretos leyes entran en vigor tras su aprobación por el Consejo de Ministros, pero deben ser convalidados posteriormente por el Congreso.
La vivienda vuelve así a convertirse en una prueba para la mayoría que sostiene al Gobierno. Los socialistas confían en abrir una segunda oportunidad parlamentaria y piden a sus socios y al resto de grupos que permitan avanzar las medidas, mientras continúan las conversaciones para definir un texto capaz de reunir los votos necesarios.
El calendario inmediato tampoco está completamente cerrado. El Ejecutivo trabaja para acelerar la iniciativa, pero la aprobación del decreto y su posterior convalidación dependerán tanto del acuerdo dentro de la coalición como de las negociaciones con sus socios parlamentarios.

