CEUTA — La crisis migratoria de Ceuta de 2026 continúa casi dos meses después de la entrada masiva de finales de julio, con miles de migrantes todavía en la ciudad autónoma, menores pendientes de una solución definitiva y asentamientos precarios que se extienden desde playas hasta galerías subterráneas. España y Marruecos aseguran que mantienen la cooperación para acelerar los retornos, mientras las administraciones intentan reducir la presión sobre los dispositivos de acogida.
El Gobierno ha conseguido filiar ya a 2.383 menores. Según los últimos datos comunicados por el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, 54 han podido reunirse con familiares residentes en la Península y otros 118 han sido reubicados. Alrededor de 400 permanecen actualmente en recursos gestionados por el Estado a la espera de pasar a centros de protección de menores.
La devolución de los menores no puede realizarse automáticamente. Cada expediente debe analizarse individualmente y la prioridad legal es la reagrupación familiar cuando resulte posible y responda al interés superior del menor.
Playas, pisos y túneles
La emergencia continúa siendo visible en las calles. Esta semana, la Policía Nacional localizó dos viviendas donde cerca de 30 migrantes, entre ellos tres menores, permanecían hacinados en condiciones insalubres. Tres personas fueron detenidas por presuntamente cobrar por ocultarlos.
Los bomberos descubrieron además un asentamiento subterráneo después de acudir a apagar un incendio. Entre 30 y 50 personas habrían estado viviendo en una galería en condiciones extremadamente precarias. Otros asentamientos continúan en zonas de playa y distintos puntos de Ceuta.
Los retornos hacia Marruecos han aumentado. El Gobierno cifraba el lunes en 6.791 las personas que habían regresado voluntariamente desde el 10 de agosto, 1.300 de ellas durante la semana anterior.
La gestión de quienes permanecen en Ceuta sigue, sin embargo, enfrentando a Madrid y Rabat. El ministro marroquí de Exteriores, Naser Burita, ha reiterado la disposición de Marruecos a colaborar, pero sostiene que si determinados migrantes y menores todavía no han sido devueltos corresponde a España explicar por qué.
El Gobierno español mantiene que solo pueden ser retornadas las personas que no tengan derecho a protección internacional y que los menores están sujetos a garantías específicas. La frontera del Tarajal permanece reforzada tras los últimos llamamientos a nuevas entradas, mientras Ceuta continúa gestionando las consecuencias de la crisis iniciada los días 30 y 31 de julio.

