BARCELONA — La decisión de Italia de mantener los controles temporales en sus fronteras interiores ha generado dudas entre miles de viajeros europeos. Aunque el espacio Schengen sigue en vigor y no se han restablecido las fronteras permanentes, las autoridades italianas pueden realizar controles de identidad a las personas que entren en el país, tanto por carretera como por vía aérea o ferroviaria.
Para los ciudadanos españoles y del resto de la Unión Europea no es obligatorio viajar con pasaporte. Basta con llevar un Documento Nacional de Identidad (DNI) o un pasaporte en vigor, ya que ambos acreditan la identidad y la nacionalidad dentro del espacio Schengen. No obstante, las autoridades recomiendan comprobar la vigencia de la documentación antes del viaje.
Schengen sigue vigente
La reintroducción de controles no supone la suspensión del espacio Schengen ni elimina la libre circulación entre los Estados miembros. El Código de Fronteras Schengen permite a los países restablecer controles temporales en las fronteras interiores cuando existan amenazas para el orden público o la seguridad nacional, siempre por un periodo limitado y bajo supervisión de la Comisión Europea.
Italia mantiene estas medidas por motivos de seguridad y ha rechazado fijar una fecha para su retirada, una decisión que ha provocado un intercambio de declaraciones con el Gobierno español. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, calificó la situación de «ataque a la dignidad» de los ciudadanos españoles y reclamó un calendario para recuperar plenamente la libre circulación.
Recomendaciones para los viajeros
Las autoridades aconsejan viajar siempre con un documento oficial de identidad válido, prever posibles controles durante el trayecto y consultar las recomendaciones actualizadas antes de desplazarse. Aunque la inmensa mayoría de los viajes continúan desarrollándose con normalidad, los controles pueden provocar esperas puntuales en algunos pasos fronterizos y estaciones internacionales.
La Comisión Europea recuerda que estas medidas son excepcionales y temporales, aunque varios Estados miembros mantienen controles desde hace meses por razones vinculadas a la seguridad y la gestión migratoria.

