TOLEDO — El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha reconocido este viernes que existe una «confianza quebrada» en el sistema de alta velocidad español después de los accidentes ferroviarios de Urda, en Toledo, y Adamuz, en Córdoba. Tras participar en una nueva reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi), ha prometido investigar las causas del último siniestro y adoptar soluciones para impedir que una tragedia semejante vuelva a producirse.
El balance provisional de Urda se mantiene en 69 fallecidos, según el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, que no descarta que la cifra aumente mientras continúan las tareas de identificación. Sánchez ha señalado que entre las posibles víctimas mortales hay personas de hasta 27 nacionalidades y que el Gobierno trabaja con los consulados para trasladar información a sus países y familiares.
Dos accidentes graves en un mismo año
El jefe del Ejecutivo ha calificado de «inasumible» que un país con una red de alta velocidad como la española haya sufrido dos accidentes de esta magnitud en 2026. El siniestro de Adamuz, ocurrido en enero, dejó 46 muertos; sumados a los 69 contabilizados hasta ahora en Urda, ambos accidentes acumulan al menos 115 víctimas mortales.
Sánchez ha asegurado que la labor del Gobierno no consiste únicamente en determinar qué ocurrió. También debe traducirse en actuaciones capaces de reforzar la seguridad y recuperar la confianza de los viajeros. No ha anunciado en esta comparecencia medidas técnicas concretas ni ha anticipado las conclusiones de la investigación.
Identificación de víctimas y atención a las familias
García-Page ha explicado que siguen pendientes operaciones complejas de identificación de restos y que se han presentado 70 denuncias de desaparición, una cifra que no equivale necesariamente al número de víctimas aún no localizadas. En los hospitales de Castilla-La Mancha permanecían ingresadas 39 personas, tras haberse dado de alta a otras 71.
El presidente del Gobierno ha trasladado nuevamente sus condolencias a las familias y ha agradecido el trabajo de los equipos de emergencia, sanitarios, forenses y de asistencia psicológica. La investigación técnica continúa abierta y sus conclusiones deberán establecer las causas del choque y las eventuales responsabilidades.

