MADRID — Óscar Puente ha anunciado este martes su dimisión como ministro de Transportes y Movilidad Sostenible tras el accidente ferroviario de Urda (Toledo), que dejó 69 muertos. El anuncio se produjo durante su comparecencia ante la Diputación Permanente del Congreso, en una jornada marcada por las exigencias de responsabilidades políticas tras la segunda gran tragedia de la alta velocidad española en menos de diez meses.
Puente también ha comunicado que se retira de la candidatura del PSOE por Valladolid para las elecciones generales del 29 de noviembre, en la que figuraba como cabeza de lista. Su decisión modifica el escenario político a menos de un mes de la cita con las urnas y obliga al Gobierno a reorganizar la dirección del Ministerio de Transportes.
Un anuncio en el Congreso tras días de presión política
El ministro ha explicado que tomó la decisión de abandonar el cargo poco después de conocer la magnitud de la tragedia de Urda. En su intervención ha apelado a la dignidad política, la coherencia y la empatía con las víctimas para justificar su salida.
La renuncia supone un giro respecto a las declaraciones realizadas horas antes. Tras el Consejo de Ministros, Puente había descartado dejar el Ejecutivo y fuentes gubernamentales habían asegurado que tampoco sería cesado por el presidente Pedro Sánchez. La presión política se había intensificado durante los últimos días, con peticiones de dimisión del PP, Vox y distintas fuerzas parlamentarias.
El accidente de Urda ocurrió el 28 de octubre, cuando un tren de alta velocidad colisionó con un Iryo que permanecía detenido. La investigación técnica y judicial sigue abierta y deberá determinar las causas exactas de la colisión y las posibles responsabilidades operativas. Las 69 víctimas mortales han sido identificadas.
La seguridad ferroviaria y el relevo en Transportes
La tragedia de Urda se produjo meses después del accidente de Adamuz (Córdoba), que causó 46 muertos. Ambos siniestros han abierto un debate sobre los sistemas de señalización, los protocolos de circulación y la supervisión de la red de alta velocidad.
Antes de anunciar su marcha, Puente había presentado medidas para reforzar la seguridad, entre ellas una doble validación de las órdenes de circulación cuando fallen determinados sistemas de protección, ajustes de frecuencias en la línea Madrid-Sevilla y la aceleración del despliegue del sistema europeo ERTMS. El Gobierno también aprobó ayudas extraordinarias para las víctimas y sus familias.
La dimisión no cierra la investigación ni determina por sí sola responsabilidades penales o administrativas. Queda pendiente la designación de un nuevo responsable del Ministerio de Transportes y la aplicación de las medidas anunciadas para recuperar la confianza en el sistema ferroviario.

