BARCELONA — Las bolsas de Madrid y París llegan al lunes bajo presión después de cerrar la semana con fuertes pérdidas. El Ibex 35 terminó el viernes en 19.513,8 puntos, un 1,60% menos, mientras el CAC 40 cayó un 1,49% hasta 8.065,02 puntos. El retroceso devuelve al primer plano una combinación que los mercados deberán seguir desde la apertura: petróleo caro, tipos de interés más altos y una situación geopolítica que sigue condicionando energía, inflación y deuda.
La caída del viernes estuvo amplificada por el vencimiento trimestral de futuros y opciones, pero no puede reducirse a un episodio técnico. La rentabilidad de la deuda soberana ha vuelto a tensionarse y el crudo continúa en niveles capaces de trasladarse a los costes de empresas y hogares. El Brent superó los 100 dólares durante la semana y llegó a moverse por encima de 108 dólares antes de moderarse.
El petróleo vuelve a dirigir la sesión
La primera referencia del lunes será energética. Los ataques reivindicados por los hutíes contra Riad han elevado de nuevo la tensión en el Golfo y las bolsas de Arabia Saudí y Catar cerraron este domingo a la baja. Cualquier nueva amenaza sobre rutas marítimas, oleoductos o capacidad exportadora puede devolver presión inmediata al petróleo y, con ella, a las expectativas de inflación.
Para el Ibex, el movimiento puede favorecer a valores ligados a la energía, pero penalizar transporte, industria y compañías intensivas en consumo de combustible. En París, automoción, lujo e industria llegan igualmente expuestos a un escenario de costes elevados y menor crecimiento.
Los tipos no han terminado de hablar
La segunda señal será monetaria. La Reserva Federal acaba de elevar sus tipos en 25 puntos básicos, hasta el 3,75%-4%, y varios responsables mantienen abierto un nuevo endurecimiento. Neel Kashkari insistió este domingo en que la inflación estadounidense sigue siendo demasiado elevada incluso más allá de la energía.
En Europa, el BCE intenta evitar que el mercado traduzca automáticamente cada subida del petróleo en nuevas alzas de tipos. Su vicepresidente Boris Vujcic advirtió el viernes de que una energía persistentemente cara también puede frenar el crecimiento y el consumo. Para las bolsas, la evolución de los rendimientos soberanos será por tanto casi tan importante como el crudo.
Las señales para el lunes
El mercado vigilará cuatro haces principales: Brent y noticias procedentes de Oriente Próximo; deuda estadounidense y europea; mensajes de los bancos centrales; y comportamiento de bancos, energéticas, transporte y valores industriales. China ha mantenido este domingo sus tipos de referencia sin cambios, eliminando por ahora una posible sorpresa monetaria asiática.
La semana añadirá después los PMI de actividad y nuevas intervenciones de responsables de la Fed. También se acerca la reunión entre Donald Trump y Xi Jinping, con comercio, tecnología y geopolítica en la agenda. Tras el castigo del viernes, el lunes no parte con una dirección asegurada: la clave será comprobar si la caída genera compras de oportunidad o si petróleo y deuda prolongan la corrección.

