BARCELONA — El IBEX 35 y el CAC 40 afrontan este lunes 14 de septiembre una sesión de transición, pero bajo una presión muy distinta a la de un lunes ordinario. El petróleo, los rendimientos de la deuda y la perspectiva de una subida de tipos de la Reserva Federal vuelven a concentrar la atención después de una semana de fuertes movimientos en los mercados.
El IBEX 35 cerró el viernes en 19.838,5 puntos, con una subida diaria del 0,91%, aunque perdió un 1,06% en el conjunto de la semana. El CAC 40 avanzó un 0,8% el viernes. El rebote europeo coincidió con una moderación del Brent, que terminó alrededor de 104,5 dólares después de haber alcanzado 109,97 dólares durante la semana.
El petróleo vuelve a marcar el ritmo
La primera referencia del lunes será precisamente la energía. Las tensiones en Oriente Próximo y las amenazas sobre las rutas de suministro mantienen al crudo por encima de los 100 dólares y cualquier nueva alteración en Ormuz, el mar Rojo o las infraestructuras saudíes puede modificar rápidamente el tono de la sesión.
Para el IBEX, un petróleo persistentemente caro puede favorecer a valores vinculados a la energía, pero aumenta la presión sobre compañías expuestas al consumo, transporte e industria. En París, el mismo movimiento puede pesar sobre sectores cíclicos y consumo, mientras energía y banca pueden ofrecer mayor resistencia.
Bancos, Inditex y lujo bajo vigilancia
La banca será otro de los termómetros. El BCE acaba de elevar los tipos al 2,5% y el mercado deberá calibrar hasta qué punto el endurecimiento monetario favorece los márgenes bancarios frente al riesgo de menor crecimiento y mayor coste de financiación. Santander, BBVA, CaixaBank y Sabadell estarán entre los valores a seguir en Madrid.
Inditex llega después de perder alrededor de un 6% en la semana posterior a sus resultados, por lo que su comportamiento permitirá medir si aparecen compras tras la corrección. En el CAC 40, el lujo seguirá siendo sensible a las perspectivas de consumo internacional y a las señales procedentes de China.
Un lunes antes de una semana de bancos centrales
La agenda macroeconómica del lunes es ligera. Eso deja más espacio a la geopolítica, el petróleo, los bonos y las intervenciones de miembros del BCE para dirigir la sesión. El verdadero calendario se intensificará desde el martes con China, los datos de inflación de España y Francia, el ZEW y la balanza comercial de la eurozona.
El gran punto de referencia llegará el miércoles con la Reserva Federal. Los mercados asignan una elevada probabilidad a una subida de 25 puntos básicos. Hasta entonces, la evolución del bono estadounidense a diez años, que rozó el 5% la semana pasada, será decisiva para determinar cuánto riesgo están dispuestos a asumir los inversores.

