BARCELONA — Las bolsas europeas afrontan este jueves una apertura más exigente después de haber recuperado terreno el miércoles. El IBEX 35 cerró en 19.635,80 puntos, un 0,41% más, mientras el CAC 40 avanzó un 0,62%, hasta 8.140,59 puntos. El STOXX 600 ganó alrededor de un 0,5%. La tregua del petróleo y la relajación inicial de los rendimientos de la deuda permitieron el rebote, pero el escenario cambió después del cierre europeo con una Reserva Federal más dura de lo esperado.
La Fed devuelve los tipos al centro del mercado
La Reserva Federal elevó los tipos en 25 puntos básicos, hasta el rango del 3,75%-4,00%, su primera subida desde 2023, y señaló que todavía puede ser necesario seguir endureciendo la política monetaria. Wall Street reaccionó a la baja: el Dow Jones perdió un 1,21%, el S&P 500 alrededor de un 0,45% y el Nasdaq terminó prácticamente plano.
El dólar se fortaleció hasta máximos de siete semanas y el euro retrocedió hacia 1,1456 dólares. Para la sesión europea, esta combinación devuelve la atención a bancos, compañías endeudadas y valores sensibles a los rendimientos de la deuda. El mercado también vigilará este jueves al Banco de Inglaterra.
El petróleo da un respiro, pero no elimina el riesgo
El Brent retrocedió el miércoles después de las fuertes subidas de las sesiones anteriores, ayudado por señales de mayores disponibilidades saudíes a través de Omán. Esa corrección permitió reducir parte de la presión inflacionista que había llevado los rendimientos de los bonos europeos y estadounidenses a máximos de varios años.
Sin embargo, el riesgo energético sigue abierto. El crudo continúa en niveles elevados y la industria advierte de una menor capacidad del mercado para absorber nuevas interrupciones de suministro. En el IBEX, la evolución de Repsol y del bloque energético seguirá siendo una referencia, mientras transporte, turismo e industria pueden beneficiarse de cualquier estabilización adicional del petróleo.
Canadá–UE todavía no mueve los índices
El acercamiento entre Canadá y la Unión Europea no produjo el miércoles una reacción general identificable en el IBEX 35 o el CAC 40. El mercado europeo estuvo dominado por petróleo, bonos y expectativas sobre la Fed. La propuesta de profundizar la relación con Canadá mantiene, por ahora, un impacto potencial principalmente sectorial.
Defensa, minerales críticos, energía, infraestructuras, inteligencia artificial y cadenas de suministro son los ámbitos a seguir. El discurso de Mark Carney ante el Parlamento Europeo puede modificar esta lectura si el primer ministro canadiense aporta este jueves compromisos cuantificados, inversiones, contratos o un calendario concreto. Hasta entonces, la Bolsa no está cotizando una integración Canadá–UE: espera saber cuánto dinero, qué sectores y qué instrumentos acompañarán la ambición política.

