BARCELONA — El IBEX 35 y el CAC 40 afrontan este viernes 30 de octubre una sesión dominada por el PIB, la inflación y los resultados empresariales. Madrid parte de los 18.857,60 puntos, tras ceder un 0,13 % el jueves, mientras París cerró en 7.970 puntos, con una subida del 1,05 %. Wall Street terminó en negativo: el Nasdaq perdió un 1,38 %, lastrado por las dudas sobre el gasto en inteligencia artificial.
CaixaBank y el crecimiento español, bajo vigilancia
En el IBEX 35, CaixaBank presenta sus cuentas trimestrales, con especial atención al margen de intereses, el coste del riesgo y las previsiones para el negocio bancario. También publican resultados Acerinox y Sacyr. Los inversores evaluarán además las cifras difundidas el jueves por Sabadell y Repsol, sensibles respectivamente a la evolución de los tipos y del petróleo.
La primera referencia macroeconómica es el PIB español del tercer trimestre, previsto en el calendario a las 7.30 horas, seguido del avance de inflación de octubre a las 9.00. Un dato de precios persistentes podría reducir las expectativas de relajación monetaria.
El CAC 40, entre resultados y presión internacional
En París, el CAC 40 intentará consolidar el avance de la víspera, impulsado por valores industriales como Renault, Dassault Systèmes y Safran. La evolución de los fabricantes industriales y tecnológicos dependerá también del sentimiento internacional tras la caída de las grandes tecnológicas estadounidenses. TotalEnergies seguirá expuesta a los movimientos del crudo y los bancos franceses, a las perspectivas de tipos.
La eurozona y Estados Unidos marcan el ritmo
Francia publica su PIB a las 7.30 y su inflación a las 8.45. La estimación de crecimiento de la eurozona llegará a las 10.30, seguida del desempleo a las 11.00. En Estados Unidos destaca el informe de empleo de las 13.30, hora peninsular. El BCE mantuvo el jueves el tipo de depósito en el 2,50 %.
El escenario central es de prudencia, con movimientos condicionados por la combinación de crecimiento e inflación. Datos más favorables podrían apoyar a bancos e industriales; nuevas sorpresas inflacionistas o señales de debilidad económica aumentarían la volatilidad en ambas plazas.

