BARCELONA — La Dirección General de Tráfico prevé 5,6 millones de desplazamientos de largo recorrido durante el gran cruce del primer fin de semana de agosto. La operación comenzará el viernes a las 15.00 horas y terminará el domingo a medianoche, con un riesgo añadido este año: el calor extremo y los incendios pueden alterar itinerarios en poco tiempo.
Tres flujos en las mismas carreteras
La movilidad concentrará a quienes comienzan sus vacaciones, los que regresan tras julio y los desplazamientos habituales del fin de semana. Agosto acumulará 54,5 millones de movimientos, dentro de una previsión superior a 104 millones para julio y agosto, un 3,7 % más que el verano pasado.
Los mayores problemas se esperan en las salidas de las grandes ciudades y en los accesos a zonas turísticas de costa y montaña. En el eje mediterráneo, la AP-7 y los enlaces de Barcelona, Tarragona y Girona se combinarán con el tráfico hacia Aragón y los pasos pirenaicos.
El fuego obliga a consultar la ruta
La DGT ha incluido información específica sobre las carreteras afectadas por incendios. Un corte preventivo, una evacuación o la entrada de medios de emergencia puede modificar la circulación sin el margen habitual de planificación. Las altas temperaturas aumentan además el riesgo de averías y fatiga al volante.
El dispositivo contempla carriles reversibles, itinerarios alternativos, restricciones a determinados vehículos y paralización de obras en las horas de mayor intensidad. Tráfico recomienda evitar los periodos punta, revisar el estado de la vía antes de salir y no seguir rutas alternativas no autorizadas cerca de un incendio.
El cruce de agosto mide también la presión sobre los destinos. Playas, campings, áreas de servicio y municipios de paso afrontarán una demanda muy concentrada, mientras los servicios de emergencia deberán compatibilizar la seguridad vial con la campaña forestal. La situación real de AP-7, A-2, A-23 y los pasos pirenaicos deberá actualizarse antes de la publicación.

