BARCELONA — La cuarta ola de calor del verano comenzará a instalarse a partir del miércoles con un ascenso muy rápido de las temperaturas en gran parte de la península ibérica. Las previsiones apuntan a máximas superiores a los 40 grados en numerosas provincias del sur y del centro de España, mientras que el calor volverá a intensificarse también en el sur de Francia. Los servicios meteorológicos advierten de un nuevo episodio de calor persistente que elevará el riesgo de incendios forestales en ambos lados de los Pirineos.
Un ascenso térmico generalizado
Tras varios días de temperaturas algo más contenidas en algunas regiones, una masa de aire muy cálido procedente del norte de África favorecerá un incremento progresivo de los termómetros a partir del miércoles. El episodio alcanzará previsiblemente su punto álgido entre el jueves y el viernes, cuando amplias zonas del valle del Guadalquivir, Extremadura, Castilla-La Mancha y el interior de la Comunidad de Madrid podrán superar ampliamente los 40 grados.
Las mínimas también experimentarán un ascenso significativo. En numerosos puntos del litoral mediterráneo y del sur peninsular volverán las noches tropicales, con temperaturas que no descenderán de los 20 grados, mientras que algunas grandes ciudades podrían registrar incluso noches ecuatoriales, por encima de los 25 grados. El episodio no se limitará a España. El calor se extenderá igualmente por buena parte del sur de Francia, especialmente en Occitania y la región Provenza-Alpes-Costa Azul, donde las máximas volverán a situarse muy por encima de los valores habituales para finales de julio.
Las autoridades francesas mantienen una vigilancia reforzada después de un verano marcado por grandes incendios forestales, especialmente en Gironda, donde miles de hectáreas han resultado calcinadas durante las últimas semanas. La combinación de altas temperaturas, vegetación muy seca y viento podría favorecer nuevas situaciones de riesgo.
Los Pirineos Orientales, relativamente protegidos y en Cataluña afronta un nuevo episodio de riesgo
A diferencia de otras zonas del arco mediterráneo, los Pirineos Orientales podrían quedar relativamente al margen de esta nueva ola de calor. La presencia de la tramontana y la influencia de los vientos marítimos limitarán el ascenso térmico, permitiendo registrar temperaturas inferiores a las previstas en el interior de Cataluña o del valle del Ebro.
Aunque el mercurio también subirá respecto a los últimos días, los valores previstos serán más moderados que en otras regiones del noreste peninsular. No obstante, la sequedad de la vegetación mantiene elevado el nivel de vigilancia en todo el departamento.
En Cataluña, las temperaturas volverán a aumentar de forma progresiva durante la segunda mitad de la semana. El interior de Lleida y diversos sectores de Tarragona podrían aproximarse nuevamente a los 40 grados, mientras que el litoral registrará un ambiente muy cálido acompañado por noches tropicales.
Los servicios de emergencia recuerdan que el calor extremo incrementa notablemente el riesgo de incendios forestales y recomiendan extremar la prudencia en espacios naturales. Las elevadas temperaturas, unidas a la baja humedad y al estado de la vegetación tras varias semanas de calor, crean un escenario especialmente favorable para la rápida propagación de cualquier incendio.
Las autoridades piden extremar las precauciones
Ante este nuevo episodio, los organismos meteorológicos y de protección civil aconsejan evitar la exposición prolongada al sol durante las horas centrales del día, mantenerse correctamente hidratado y prestar especial atención a las personas mayores, los menores y quienes padecen enfermedades crónicas.
La llegada de esta cuarta ola de calor confirma la continuidad de un verano especialmente exigente para la península ibérica y el sur de Francia, donde la sucesión de temperaturas extremas y grandes incendios forestales mantiene en alerta a los servicios de emergencia y a las administraciones públicas.

