PARÍS — El grupo bancario francés Crédit Mutuel Arkéa ha confirmado este miércoles que sufrió un ciberataque que permitió realizar operaciones fraudulentas. Un investigador especializado en rastrear transacciones con criptomonedas estima que los fondos desviados superan los 133 millones de dólares, unos 118 millones de euros, pero la entidad no ha confirmado esa cifra. El banco asegura que el incidente está controlado y que sus clientes no sufrirán consecuencias financieras.
La entidad, con sede en Bretaña y que agrupa, entre otros negocios, las federaciones regionales de Crédit Mutuel y la banca digital Fortuneo, ha explicado que sus equipos actuaron al detectar la intrusión. Como medida preventiva, suspendió temporalmente determinadas operaciones para evitar nuevas transacciones fraudulentas. Su reanudación dependerá de las últimas comprobaciones de seguridad.
Fondos trasladados a plataformas de criptomonedas
El investigador independiente ZachXBT, conocido por seguir el movimiento de fondos en las cadenas de bloques, sostiene que el ataque se prolongó durante varios días. Inicialmente identificó movimientos sospechosos por más de 106 millones de dólares y posteriormente elevó su estimación por encima de los 133 millones al detectar nuevas retiradas.
Según sus pesquisas, los fondos pasaron por cuentas vinculadas a plataformas de intercambio de criptomonedas y fueron convertidos en activos digitales, incluidos stablecoins cuyo valor suele estar vinculado al dólar. La firma de análisis Bitquery ha rastreado parte de esos movimientos, aunque no ha podido verificar el importe total atribuido al robo. Tampoco está aclarado públicamente cómo consiguieron los atacantes acceder a los fondos.
La polémica por el momento de la alerta
ZachXBT acusa a la entidad de haber tardado en comunicar el incidente a las autoridades y sostiene que esa demora habría permitido blanquear más de 30 millones de dólares que, en su opinión, podrían haberse inmovilizado. Se trata de una acusación del investigador, no de una conclusión oficial. Arkéa afirma, por su parte, que movilizó inmediatamente a sus equipos desde la detección del ataque.
El episodio vuelve a poner el foco en la seguridad de las transferencias y en la rapidez con la que bancos, plataformas de intercambio y autoridades pueden bloquear movimientos sospechosos. Kraken y Crypto.com han comunicado medidas de restricción o bloqueo sobre cuentas o fondos relacionados con el caso.
Por ahora, la entidad no ha detallado el método utilizado por los autores ni el alcance económico definitivo de las operaciones fraudulentas. La cifra de 133 millones de dólares sigue siendo una estimación externa mientras continúa la investigación.

