BRUSELAS — La Unión Europea afronta una negociación presupuestaria decisiva mientras busca cómo cubrir las necesidades adicionales de financiación de Ucrania, estimadas en 70.000 millones de euros para 2027. Ambos asuntos son formalmente independientes, pero coincidirán en la cumbre extraordinaria de los días 26 y 27 de noviembre y podrían condicionar los acuerdos entre los Veintisiete.
La cifra corresponde a recursos adicionales que Kiev considera necesarios para sostener sus gastos militares y presupuestarios ante la prolongación de la invasión rusa. No es el déficit del presupuesto de la UE. Bruselas ya había previsto destinar a Ucrania 45.000 millones de euros en 2027 dentro de un préstamo acordado anteriormente, pero la evolución de la guerra ha elevado las necesidades.
Un nuevo préstamo común sobre la mesa
Los dirigentes europeos han pedido a la Comisión que estudie mecanismos para movilizar más fondos. Entre las posibilidades figura una nueva emisión de deuda conjunta, aunque todavía no existe un acuerdo sobre su cuantía ni sobre el reparto definitivo de las aportaciones.
Una hipótesis de trabajo contempla que la UE asuma aproximadamente dos tercios de los 70.000 millones, unos 46.000 millones, y que aliados como Reino Unido, Canadá, Noruega y Japón cubran el resto. Sin embargo, las contribuciones de socios exteriores siguen siendo inciertas.
España defiende la cohesión frente a los recortes
La discusión coincide con la negociación del marco financiero plurianual 2028-2034. Alemania, Países Bajos, Austria, Dinamarca, Finlandia y Suecia presionan para contener el gasto europeo. España, junto con otros países partidarios de la cohesión, defiende preservar los fondos destinados al desarrollo regional y a la agricultura.
La financiación de Ucrania podría facilitar un compromiso más amplio si los Estados partidarios de reforzar la ayuda aceptan un presupuesto mayor. También podría bloquearlo si el aumento de las obligaciones financieras se acompaña de recortes en políticas tradicionales de la Unión.
La política francesa añade presión al calendario
Los gobiernos buscan avances antes de las elecciones previstas en varios Estados miembros durante 2027. En Francia, la candidata de Agrupación Nacional, Marine Le Pen, ha defendido limitar la contribución francesa al presupuesto europeo y suspender el apoyo financiero a Ucrania. Emmanuel Macron ha advertido de las dificultades de negociar un acuerdo entre enero y abril.
Las posiciones siguen divididas. Hungría, Eslovaquia y República Checa han expresado reservas ante una nueva deuda común para Kiev. La cumbre de noviembre deberá aclarar si la financiación de Ucrania y el futuro presupuesto europeo avanzan mediante acuerdos separados o a través de un compromiso político más amplio.

