MADRID — Las joyas encontradas en una caja fuerte del despacho de José Luis Rodríguez Zapatero han dejado de ser un elemento lateral del caso Plus Ultra. La discusión sobre su origen, su valor y ahora sobre quién debe tasarlas abre un frente propio dentro de una investigación que ya afecta directamente al expresidente del Gobierno y alcanza a miembros de su entorno familiar.
Zapatero sostiene ante el juez José Luis Calama que las piezas de mayor valor proceden de un «obsequio personal» del entonces rey saudí Abdullah Bin Abdulaziz Al-Saud durante su viaje oficial a Madrid los días 18 y 19 de junio de 2007. La defensa ha solicitado cooperación de Arabia Saudí para acreditar esa versión. No consta todavía que esa explicación haya quedado judicialmente verificada.
Una primera pericial de Ansorena, realizada con colaboración del Instituto Gemológico Español, situó la valoración estimada de reposición en 1.323.915 euros. La Fiscalía pidió ampliar el análisis para precisar el valor actual y la fecha de montaje de las piezas. Ahora Zapatero rechaza que la joyería Yanes, designada para otra valoración, reúna las condiciones de imparcialidad necesarias, según la información publicada este jueves por El Periódico.
De un rescate de 53 millones a una caja fuerte
La relevancia política de las joyas no puede separarse de la causa que permitió encontrarlas. La Policía las localizó durante el registro del despacho del expresidente en una investigación vinculada al caso Plus Ultra. La Audiencia Nacional indaga, entre otros extremos, las presuntas irregularidades relacionadas con el rescate público de 53 millones de euros concedido a la aerolínea durante la pandemia.
Zapatero ha negado ante el juez haber utilizado su influencia para conseguir aquella operación y se declara inocente. Su defensa intentó anular parte de la investigación alegando vulneración de derechos, pero esa pretensión fue rechazada.
Al mismo tiempo, antiguos responsables de Plus Ultra han aportado una versión distinta. El expresidente de la compañía Julio Martínez Sola declaró que daba por hecho que una comisión del 1% vinculada a determinadas gestiones tenía como destinatario a Zapatero. El exCEO Roberto Roselli también ha declarado sobre ese supuesto pago. Son testimonios incorporados a la instrucción y no acreditan por sí mismos que el expresidente cobrara esa comisión.
La investigación se aproxima al entorno familiar
El juez ha citado además como investigadas para el 30 de noviembre a las hijas de Zapatero. Esa condición procesal permite que comparezcan con todas las garantías de defensa y tampoco supone una declaración de responsabilidad.
La secuencia aumenta, sin embargo, el coste político. Un expresidente socialista que continuaba teniendo presencia internacional y capacidad de interlocución se encuentra ahora obligado a responder simultáneamente sobre el rescate de una aerolínea, supuestas gestiones remuneradas y unas joyas recibidas, según su versión, de la monarquía saudí cuando ocupaba la Moncloa.
El episodio añade además una pregunta institucional. Técnicos de Hacienda de Gestha han reclamado que Zapatero explique por qué unas joyas recibidas durante su presidencia no fueron entregadas al Patrimonio del Estado, invocando el Código de Buen Gobierno de aquella etapa. La defensa sostiene que se trató de un regalo estrictamente personal.
Un problema político para el PSOE sin sentencia judicial
Para el PSOE, el riesgo reside en la acumulación. Plus Ultra ya no aparece públicamente como una discusión aislada sobre un rescate de 2021: la causa reúne diligencias patrimoniales, declaraciones de antiguos responsables de la aerolínea, investigaciones sobre el entorno de Zapatero y el capítulo de las joyas.
Eso no permite anticipar el desenlace judicial ni convertir las sospechas investigadas en hechos probados. Sí explica por qué el caso adquiere una dimensión política creciente. Cada nueva diligencia obliga al expresidente a reconstruir decisiones, relaciones y bienes de etapas muy diferentes de su vida pública y privada.
La clave inmediata estará en la documentación sobre el origen de las joyas, la cooperación que pueda aportar Arabia Saudí, la nueva valoración pericial y las próximas declaraciones dentro de la causa. Hasta entonces, el caso Plus Ultra continúa abierto y Zapatero conserva plenamente la presunción de inocencia.

