BARCELONA — El otoño ya está aquí, pero el verano todavía no se ha marchado. La nueva estación astronómica ha comenzado este miércoles 23 de septiembre a las 02.05 horas, mientras buena parte de la Eurorregión Pirineos-Mediterráneo mantiene temperaturas propias del final del verano. En el sur de Francia se esperan todavía máximas de 30 grados o superiores y AEMET anticipa un otoño claramente más cálido de lo habitual en España.
El contraste llega después de un verano excepcional. AEMET acaba de calificar 2026 como el verano más cálido registrado en España desde al menos 1869 y habla ya de un “verano de cuatro meses”: las temperaturas estivales comenzaron en la segunda mitad de mayo y volvieron a extenderse durante la primera mitad de septiembre.
Más de 30 grados al norte de los Pirineos
En Occitania, Météo-France prevé que el ambiente siga siendo veraniego durante los próximos días. Las máximas alcanzarán los 30 grados en las llanuras del suroeste, incluida Toulouse, y podrán superarlos en el arco mediterráneo, especialmente en Perpignan, Montpellier y Nîmes. Las temperaturas se mantendrán por encima de las medias estacionales hasta finales de septiembre.
El episodio irá acompañado de tiempo seco y de tramontana y mistral, con rachas de 60 a 70 km/h en sus zonas habituales. La combinación de calor, sequedad y viento mantiene además elevado el riesgo de incendios forestales en varias zonas del sur francés.
España mira ya a un otoño más cálido
La señal se prolonga al sur de los Pirineos. AEMET estima una probabilidad del 60% al 70% de que el otoño climatológico sea más cálido de lo normal en España. Para el trimestre octubre-noviembre-diciembre, la probabilidad alcanza el 70% en la mayor parte del país, frente a solo un 10% de posibilidades de un periodo más frío de lo habitual.
La señal cálida es especialmente relevante para el este peninsular y Baleares, territorios incluidos en el espacio OLA NEXT. Al mismo tiempo, AEMET contempla una mayor probabilidad de precipitaciones superiores a lo normal en la vertiente mediterránea y Baleares, recordando que un otoño cálido no significa necesariamente un otoño seco.
Calor otoñal no significa una ola de calor prevista
Las previsiones estacionales no permiten afirmar todavía que octubre vaya a registrar una ola de calor concreta. Météo-France advierte de que una tendencia trimestral por encima de las temperaturas normales no determina ni la fecha ni la intensidad de episodios cálidos específicos.
El escenario sí favorece una prolongación de condiciones suaves o cálidas durante el otoño. En el Mediterráneo, además, estas temperaturas pueden alternarse rápidamente con episodios de lluvias intensas. La nueva estación comienza así con una paradoja meteorológica cada vez más visible: el calendario marca otoño, mientras el termómetro continúa, por ahora, en modo verano.

