BARCELONA — La Operación Retorno afronta este lunes su última jornada con 6,88 millones de desplazamientos previstos desde el pasado viernes. El dispositivo especial de la Dirección General de Tráfico permanecerá activo hasta las 24:00 horas, en un momento en el que los regresos de vacaciones coinciden con los últimos viajes de agosto y con el inicio de los desplazamientos profesionales de septiembre.
La presión se concentra especialmente en los grandes corredores mediterráneos y en los ejes que conectan España con Francia. La AP-7 reúne buena parte del tráfico entre Cataluña, la Comunidad Valenciana, Murcia y Andalucía, mientras que la A-2 canaliza los movimientos entre Barcelona, Aragón y el centro peninsular. En el lado francés, las conexiones con la A-9 y la A61 mantienen su importancia para quienes cruzan los Pirineos o continúan hacia Toulouse y el oeste de Francia.
Una última jornada con tráfico intenso
La DGT prevé que los momentos de mayor circulación se produzcan durante la mañana y, de nuevo, a última hora de la tarde. A los desplazamientos de quienes regresan a sus lugares de residencia se suman los trayectos de corta y media distancia, las salidas de quienes han retrasado sus vacaciones y el movimiento de trabajadores que preparan la vuelta a la actividad.
En los accesos a Barcelona, Tarragona, Girona, Valencia y Zaragoza, cualquier accidente o retención puede tener un efecto inmediato sobre los tiempos de viaje. También pueden registrarse dificultades en los enlaces con los pasos fronterizos, donde el tráfico turístico se mezcla con el transporte internacional de mercancías y con las rutas de distribución que conectan la península con el resto de Europa.
Impacto para el transporte y las entregas
La operación no afecta únicamente a los conductores particulares. Las retenciones en los principales corredores mediterráneos y transpirenaicos pueden retrasar entregas, alterar los turnos de los transportistas y complicar el acceso a los centros logísticos, los polígonos industriales y los destinos turísticos que todavía mantienen una actividad elevada.
Para las empresas de transporte, la última jornada de agosto obliga a ajustar horarios y rutas en función de la evolución del tráfico. El margen es limitado: un retraso en la AP-7 o en los enlaces con Francia puede trasladarse a cadenas de suministro, plataformas de distribución y servicios de movilidad profesional en ambos lados de la frontera.
Precaución en carretera
La DGT recomienda planificar el viaje, consultar el estado de las carreteras antes de salir y evitar las horas de mayor intensidad cuando sea posible. También recuerda la importancia de mantener la distancia de seguridad, descansar durante los trayectos largos y prestar atención a las condiciones meteorológicas y a las indicaciones de los agentes de tráfico.
El dispositivo concluirá a medianoche, pero la movilidad seguirá condicionada por el cambio de temporada. Durante los próximos días continuarán los desplazamientos entre las zonas turísticas y los grandes núcleos urbanos, junto con el tráfico internacional que atraviesa Cataluña y Aragón. La evolución de las carreteras y de los pasos fronterizos será determinante para cerrar una de las principales operaciones de tráfico del verano.

