MADRID — El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado que el rey Felipe VI visitará Ceuta y Melilla “cuando se den las condiciones para ello”. La declaración llega después de las críticas del Partido Popular, que ha reclamado al Ejecutivo que autorice el desplazamiento del jefe del Estado a la ciudad autónoma tras la crisis migratoria registrada a finales de julio.
En una entrevista, Sánchez recordó que el monarca lleva más de veinte años como jefe del Estado, pero que durante este periodo no ha visitado Ceuta ni Melilla con ninguna de las administraciones. “Hay razones suficientes para que el rey después de 20 años visite Ceuta y Melilla. Es lo que se va a hacer cuando se den las condiciones para ello”, afirmó.
Una visita sin fecha concreta
El anuncio no incluye por ahora una fecha ni un programa oficial. La Casa Real no ha confirmado cuándo se produciría el viaje, mientras el Gobierno sitúa la decisión en un momento que considere adecuado. La fórmula empleada mantiene abierta la posibilidad de una visita, pero también evita comprometerla durante una crisis que todavía tiene consecuencias humanitarias, políticas y de seguridad.
Más de 5.000 personas permanecen en Ceuta, según la cifra ofrecida por el Ejecutivo, aunque las estimaciones locales sitúan el número por encima. Entre ellas se encuentran miles de menores no acompañados, cuya atención ha obligado a reforzar los recursos de acogida y ha reactivado el debate sobre la solidaridad entre comunidades autónomas.
El enfrentamiento con el Partido Popular
Sánchez ha defendido que fue el primer presidente del Gobierno de la democracia en visitar Ceuta durante el ejercicio de su cargo. La afirmación se produce después del viaje realizado por el expresidente José María Aznar, que acudió a la ciudad autónoma la semana pasada y criticó la respuesta del Ejecutivo ante la entrada masiva de migrantes.
El presidente ha acusado a Aznar de “sembrar cizaña” y ha rechazado especialmente sus referencias al islote de Perejil, escenario de un conflicto entre España y Marruecos en 2002. “Reivindicando Perejil, lo que me faltaba”, señaló Sánchez, en una crítica que vuelve a situar la política exterior y la relación con Rabat en el centro de la controversia.
El papel del rey en Ceuta
La posible visita de Felipe VI tendría un fuerte valor institucional para una ciudad que reclama una presencia explícita de la Corona. En anteriores ocasiones, los desplazamientos de los Reyes a Ceuta y Melilla han quedado condicionados por la sensibilidad de las relaciones con Marruecos y por la necesidad de coordinar la agenda de la Casa Real con el Gobierno.
El Ejecutivo sostiene ahora que el viaje se realizará cuando las circunstancias lo permitan. La oposición reclama que se concrete cuanto antes. Entre ambas posiciones, la visita anunciada queda pendiente de fecha, de coordinación institucional y de la evolución de la crisis que ha vuelto a colocar a Ceuta en el centro de la agenda nacional.

