MADRID / BARCELONA — El mercado laboral español cerró el segundo trimestre de 2026 con un nuevo máximo de 22,779 millones de personas ocupadas. Entre abril y junio se crearon 486.000 empleos y el número de parados se redujo en 213.300, hasta 2,495 millones, según la Encuesta de Población Activa publicada este martes por el Instituto Nacional de Estadística.
La tasa de paro bajó 0,96 puntos y se situó en el 9,87 %, su nivel más bajo desde 2008. El dato confirma la capacidad de creación de empleo de la economía española, aunque una parte importante del avance coincide con el inicio de la temporada turística y debe analizarse junto con la calidad y la duración de los contratos.
Cataluña aporta más de una cuarta parte del empleo creado
Cataluña lideró el aumento de la ocupación entre las comunidades autónomas, con 130.800 trabajadores más durante el trimestre. Esta cifra representa más de una cuarta parte de todo el empleo generado en España entre abril y junio. Al mismo tiempo, el número de personas desempleadas descendió en 92.600.
El avance refuerza el peso de Cataluña como uno de los principales motores laborales del país. Los servicios vinculados al turismo, el comercio y la hostelería contribuyen al crecimiento estacional, pero también deben observarse la industria, la construcción, la logística y las actividades profesionales para determinar cuánto empleo podrá mantenerse después del verano.
Para las empresas, el récord amplía la demanda interna y sostiene la actividad, aunque aumenta también la competencia por perfiles cualificados en sectores como la tecnología, la ingeniería, la industria avanzada y determinados servicios. La evolución de salarios, productividad y vacantes será clave para medir la solidez del ciclo.
Balears registra un paro del 6,11 %
Las Islas Baleares presentaron una de las tasas de paro más bajas del país, con un 6,11 %, y sumaron 108.000 ocupados respecto al trimestre anterior. El salto está estrechamente relacionado con la temporada turística y muestra a la vez la potencia económica del sector y la fuerte estacionalidad del mercado laboral insular.
El dato balear deberá compararse con la evolución del empleo durante el otoño, así como con el acceso a la vivienda de los trabajadores. La falta de alojamiento asequible se ha convertido en un límite creciente para la contratación en hostelería, restauración y servicios esenciales.
Menos de 2,5 millones de parados
España cerró junio con 2,495 millones de desempleados, por debajo del umbral de 2,5 millones. La bajada trimestral de 213.300 personas fue menor que el aumento de la ocupación, una diferencia que refleja también el crecimiento de la población activa.
El récord no elimina los desequilibrios estructurales. El paro juvenil sigue siendo elevado, persisten diferencias territoriales importantes y una parte del empleo depende de actividades estacionales. La siguiente prueba llegará después del verano, cuando podrá medirse qué proporción de los puestos creados se consolida.
Para Cataluña y el conjunto de la Eurorregión, la EPA ofrece una señal positiva de actividad y consumo. Su lectura económica completa exigirá cruzar el crecimiento de la ocupación con la industria, la productividad, los salarios y la crisis de la vivienda, que condiciona cada vez más la movilidad y la disponibilidad de trabajadores.

