BARCELONA — La Generalitat mantendrá durante dos años más su red de banca móvil para garantizar el acceso presencial a servicios financieros en las zonas rurales. El Departamento de Economía y Finanzas ha prorrogado hasta 2028 los contratos con CaixaBank y Caixa Enginyers, que seguirán recorriendo 453 municipios catalanes sin oficina bancaria. El nuevo contrato alcanza los 1,2 millones de euros, IVA incluido.
La red está formada por 13 oficinas móviles equipadas con cajeros automáticos y atendidas por personal especializado. En 288 municipios, principalmente situados en la mitad oriental de Catalunya, las dos entidades prestan el servicio con una frecuencia quincenal. En otros 165, concentrados sobre todo en Terres de l’Ebre, Ponent, Alt Pirineu y Aran, CaixaBank realiza una visita mensual.
El servicio permite retirar e ingresar efectivo, pero también consultar cuentas, domiciliar recibos, realizar transferencias, gestionar productos financieros o pagar tributos. Los ayuntamientos colaboran habilitando los espacios donde estacionan los vehículos e informando a los vecinos sobre los horarios de cada visita.
Más de 30.000 usuarios desde 2024
La Banca Mòbil de Catalunya comenzó a desplegarse en septiembre de 2024, primero en las comarcas de Girona y posteriormente en Tarragona, Penedès y el resto del territorio. Su objetivo era responder a la desaparición progresiva de sucursales en pequeños municipios y evitar que sus habitantes tuvieran que desplazarse para realizar operaciones bancarias presenciales.
Dos años después, las oficinas itinerantes han atendido a 30.785 personas y realizado 15.949 visitas, recorriendo más de 383.000 kilómetros. También han contabilizado 25.385 operaciones de ingreso y retirada de efectivo por 12,6 millones de euros. Si se incorporan transferencias, traspasos y otras operaciones, el volumen gestionado alcanza los 16,6 millones.
El impacto es especialmente relevante en un territorio muy afectado por la retirada de la banca física. Según los datos citados por la Generalitat a partir del Banco de España, Catalunya tenía 298 municipios sin acceso a servicios bancarios en 2023. En 2025 quedaban 33, alrededor del 4% de los municipios catalanes.
El Govern estima que la red móvil puede dar cobertura a más de 300.000 habitantes y ha incorporado este tipo de oficinas como servicio público básico dentro del Estatuto de Municipios Rurales. La prórroga hasta 2028 consolida así un modelo pensado no solo para garantizar efectivo, sino también atención presencial en territorios donde la digitalización bancaria y el cierre de sucursales habían reducido las alternativas disponibles.

