BARCELONA — Volkswagen ha aprobado por unanimidad su Plan Futuro 2030, la mayor transformación estratégica de la historia del grupo, con una reducción de costes, capacidad productiva y plantilla y 135.000 millones de euros destinados a inversiones de capital e investigación y desarrollo entre 2027 y 2031. La hoja de ruta, sin embargo, no despeja una de las principales incógnitas para Catalunya: el futuro de la marca Seat.
El consejo de supervisión dio este jueves luz verde al programa con el que el fabricante alemán pretende responder a la presión sobre el mercado europeo, la competencia internacional y el cambio tecnológico. Volkswagen parte de una sobrecapacidad en Europa superior a 500.000 vehículos y prevé elaborar antes de finales de junio de 2027 un nuevo mapa industrial para sus fábricas europeas.
Seat queda fuera de las decisiones anunciadas
El plan identifica ya cuatro plantas cuya asignación competitiva de producción no puede garantizarse entre 2031 y 2034: Emden, Zwickau, Hannover y Neckarsulm. Martorell no aparece en esa lista y Volkswagen no ha anunciado cambios para la fábrica catalana, que desde junio produce el Cupra Raval y el Volkswagen ID. Polo.
La incertidumbre se concentra en la continuidad de Seat como marca. WirtschaftsWoche publicó, a partir de documentación interna, que la dirección contempla retirarla como muy tarde a finales de 2029 y concentrar recursos en Cupra. Seat S.A. sostiene que «no se ha tomado ninguna decisión al respecto». El presidente del comité de empresa, Matías Carnero, también ha subrayado que un eventual cambio de marca no supondría el cierre de la compañía ni necesariamente de Martorell.
Menos modelos y otros 50.000 puestos
La reestructuración sí fija objetivos de gran alcance. Volkswagen calcula que será necesario ajustar aproximadamente otros 50.000 puestos en todo el grupo, incluidos cargos directivos, además de los programas de reducción ya existentes. Para 2035 pretende recortar alrededor de un 50% su cartera de modelos y un 75% la complejidad de la oferta, concentrando producción y recursos en menos vehículos.
El objetivo financiero es alcanzar en 2030 un margen operativo del 9%, equivalente a unos 31.000 millones de euros de resultado operativo, con unas ventas anuales correspondientes a nueve millones de vehículos.
Para Catalunya, la aprobación del plan separa por ahora dos cuestiones: Volkswagen mantiene a Martorell dentro de su transformación eléctrica, pero no ofrece una garantía equivalente sobre el nombre Seat. La próxima definición del mapa industrial europeo y las decisiones específicas sobre las marcas determinarán hasta qué punto el crecimiento de Cupra termina modificando el papel de la histórica enseña española.

