MADRID — La deuda de las administraciones públicas españolas volvió a marcar un máximo histórico en junio. El endeudamiento alcanzó los 1,76 billones de euros, un 4,2% más que un año antes y un 1,9% por encima del nivel registrado en mayo, según los últimos datos del Banco de España.
El récord tiene, sin embargo, una segunda lectura. Aunque España nunca había acumulado tanta deuda en términos nominales, su peso sobre el conjunto de la economía continúa disminuyendo. La ratio se situó en el 101,5% del PIB, frente al 103,4% registrado en junio de 2025.
La diferencia responde principalmente al crecimiento de la economía: el volumen de obligaciones aumenta, pero el PIB utilizado como referencia para medirlas también lo hace. España acumula alrededor de 70.000 millones de euros más de deuda que hace un año, mientras la ratio se ha reducido 1,9 puntos.
El Estado concentra la mayor parte de la deuda
El endeudamiento del Estado alcanzó en junio los 1,60 billones de euros, un 4,4% más en términos interanuales y equivalente al 92,2% del PIB. Las otras unidades de la Administración Central evolucionaron en sentido contrario y redujeron su deuda un 6%, hasta unos 33.000 millones. También aumenta el pasivo de las comunidades autónomas. Su deuda llegó a 355.000 millones de euros, un 3,6% más que doce meses antes, y representa ya el 20,4% del PIB.
La Seguridad Social registra una evolución todavía más pronunciada. Su endeudamiento alcanzó los 136.000 millones, con un incremento interanual del 7,9%. El importe equivale al 7,8% del producto interior bruto.
No todas las administraciones incrementan sus obligaciones. Las corporaciones locales redujeron su deuda un 8,1% respecto a junio de 2025, hasta aproximadamente 21.000 millones de euros.
Más deuda, pero una economía también mayor
El dato de junio supera además el anterior máximo histórico registrado apenas tres meses antes. En marzo, la deuda había alcanzado los 1,739 billones. Desde diciembre, las administraciones públicas han añadido aproximadamente 64.400 millones de euros a su endeudamiento. Esta evolución obliga a distinguir entre dos indicadores. El primero es el volumen nominal, que continúa aumentando y marca récords. El segundo es la ratio de deuda sobre PIB, utilizada para evaluar el peso del endeudamiento respecto al tamaño de la economía.
En junio de 2025, España debía aproximadamente 1,69 billones y esa cantidad equivalía al 103,4% del PIB. Un año después, la deuda se aproxima a 1,76 billones, pero representa el 101,5%.
La evolución confirma así una reducción progresiva del peso relativo del endeudamiento apoyada en el crecimiento económico, mientras el volumen de deuda que deberán financiar las administraciones continúa aumentando.

