La capital mundial de la aeronáutica, Toulouse, refuerza su hegemonía espacial con una inversión histórica de 250 millones de euros por parte de Venturi Space. La compañía construirá un centro tecnológico de 16.000 metros cuadrados en Toulouse-Montaudran para el desarrollo de sistemas de movilidad lunar y marciana. Este complejo industrial no solo ensamblará el rover ‘Mona Luna’, sino que se convertirá en el epicentro mundial de tecnologías críticas como ruedas hiper-deformables y sistemas de gestión de energía para entornos extremos.
La creación de 200 empleos de alta cualificación antes de 2030 subraya el dinamismo de la Aerospace Valley y su capacidad para atraer capital estratégico en la carrera por la economía cis-lunar. Para la Eurorregión, este movimiento posiciona al eje Toulouse-Barcelona en la vanguardia de la nueva frontera industrial, demostrando que la soberanía tecnológica europea nace de la especialización de sus clústeres regionales. La inversión de Venturi confirma que el espacio no es solo un ámbito de exploración, sino un mercado de exportación de alto valor añadido.

