La empresa británica Oxford Quantum Circuits (OQC) ha confirmado la apertura de su centro de computación cuántica avanzada en el distrito 22 de Barcelona, en colaboración con el Barcelona Supercomputing Center (BSC-CNS). La instalación convierte a la capital catalana en uno de los pocos nodos europeos con capacidad operativa real en tecnología cuántica, un salto cualitativo para el ecosistema de innovación de la Eurorregión.
El acuerdo permitirá a las pymes industriales catalanas y del sur de Francia acceder a capacidades de cálculo cuántico que hasta ahora estaban reservadas a grandes corporaciones y centros de investigación estatales. Las aplicaciones inmediatas abarcan desde la optimización de cadenas logísticas hasta el diseño de nuevos materiales, pasando por la modelización financiera y la simulación farmacéutica.
La elección de Barcelona no es casual. La ciudad acumula una masa crítica de talento en física cuántica gracias al ICFO y al propio BSC, y ofrece un entorno regulatorio y fiscal favorable para la atracción de inversión tecnológica. OQC se suma así a un ecosistema que ya cuenta con más de 200 startups deeptech instaladas en el distrito 22, consolidando el eje Barcelona-Toulouse como corredor de innovación avanzada en el Mediterráneo occidental.
Para la estrategia de soberanía tecnológica europea, esta implantación es relevante. Reduce la dependencia de infraestructuras cuánticas ubicadas en Estados Unidos o Asia y acerca la capacidad de procesamiento de última generación al tejido productivo del sur de Europa. El centro estará operativo en el primer trimestre de 2027.

