BARCELONA — Europa se encamina hacia un cuarto trimestre bajo fuerte tensión en el suministro de combustible de aviación. Energy Aspects estima que la región podría registrar un déficit de unos 510.000 barriles diarios de queroseno entre octubre y diciembre, mientras los inventarios del principal hub petrolero del noroeste europeo han caído a su nivel más bajo en siete años.
La previsión, recogida por Reuters, llega en un mercado alterado por las tensiones sobre los flujos energéticos internacionales. Los datos de Insights Global sitúan las existencias de combustible de aviación y queroseno del área Amsterdam-Rotterdam-Amberes en torno a 747.000 toneladas, el nivel más bajo para esta época del año desde 2019.
Europa necesita más importaciones
La ecuación europea depende de la capacidad para atraer cargamentos adicionales. Energy Aspects calcula que las importaciones netas deberían aumentar hasta aproximadamente 1,3 millones de barriles diarios durante el cuarto trimestre para compensar la diferencia entre consumo y producción regional.
Pero la competencia internacional se ha endurecido. Corea del Sur, uno de los grandes proveedores asiáticos de combustible de aviación, ha incrementado sus compras de crudo y productos en un mercado marcado por las disrupciones de Oriente Próximo. Los datos de Kpler muestran además cambios en las rutas y en la disponibilidad de cargamentos que tradicionalmente podían dirigirse hacia Europa.
Balears, Barcelona y Toulouse miran al coste
Para la Eurorregión, el riesgo no es todavía una falta física de combustible en los aeropuertos, sino el precio. Balears depende estructuralmente del transporte aéreo para su conectividad y su economía turística, mientras Barcelona-El Prat y Toulouse-Blagnac concentran grandes volúmenes de tráfico de pasajeros y operaciones empresariales.
Un queroseno persistentemente más caro puede elevar la factura de las aerolíneas, aunque su impacto final depende de las coberturas de combustible contratadas por cada compañía, de la duración de la tensión y de la capacidad para repercutir costes en las tarifas. No existe por ahora ningún anuncio de racionamiento, cancelaciones o limitaciones operativas vinculadas a esta previsión en los aeropuertos eurorregionales.
Un déficit previsto, no una escasez en pista
La cifra de 510.000 barriles diarios describe un desequilibrio previsto entre oferta y demanda regional que deberá cubrirse mediante importaciones, stocks y ajustes comerciales. No significa que Europa vaya a quedarse sin queroseno en esa cantidad cada día.
La vigilancia se concentra ahora en tres indicadores: evolución de los inventarios ARA, llegada de cargamentos desde Asia y Oriente Próximo y precio relativo del combustible de aviación frente al crudo. Para Barcelona, Palma y Toulouse, la señal decisiva será comprobar si la tensión mayorista termina trasladándose a los contratos de suministro aeroportuario y, después, al coste de volar.

