MADRID — El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha encargado al ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, la coordinación política de la respuesta del Ejecutivo ante la crisis migratoria abierta en Ceuta. La decisión refuerza el papel de uno de los ministros que ya ha participado en las reuniones de seguimiento y sitúa la gestión de la ciudad autónoma bajo una coordinación más definida entre los distintos departamentos implicados.
Torres deberá articular la actuación del Gobierno con la Ciudad Autónoma de Ceuta y con los ministerios de Interior, Inclusión, Defensa, Exteriores y Juventud e Infancia. El objetivo declarado es ordenar una respuesta que combina seguridad fronteriza, atención humanitaria, identificación de las personas que continúan en la ciudad y protección de los menores no acompañados.
El nombramiento se produce después de varias reuniones presididas por Sánchez y de los desplazamientos de distintos miembros del Ejecutivo a Ceuta. Torres ya había visitado la ciudad y había anunciado un refuerzo de medios para atender a los menores, además de defender la necesidad de aplicar la legislación vigente y mantener la cooperación institucional.
Una crisis todavía abierta
La situación sigue siendo inestable varias semanas después de la entrada masiva registrada a finales de julio. La mayoría de las personas que cruzaron desde Marruecos regresó posteriormente, pero varios miles permanecen en Ceuta. Las cifras varían según la fuente y el momento del recuento, mientras las autoridades intentan localizar, identificar y derivar a quienes siguen sin alojamiento estable.
El 20 de agosto se inició el traslado voluntario de personas que permanecían en la playa de El Trampolín hacia dos dispositivos temporales habilitados por el Ministerio de Inclusión, con una capacidad inicial de unas 1.800 plazas. La operación pretendía mejorar las condiciones de atención y liberar un espacio que se había convertido en un campamento improvisado, aunque el proceso se vio dificultado por el retorno de parte de los migrantes a la zona.
La atención a los menores continúa siendo el principal reto. Ceuta mantiene bajo tutela o identificación a más de un millar de menores no acompañados, mientras el Gobierno prepara nuevos traslados y negocia con las comunidades autónomas el reparto de responsabilidades y recursos. El presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, reclama más medios y advierte de que la capacidad de la ciudad está al límite.
La coordinación asumida por Torres deberá concretarse ahora en nuevas decisiones operativas y en un calendario para los traslados, la atención social y la gestión de los expedientes pendientes.

