MADRID — Felipe VI sigue con «gran preocupación e indignación» los graves acontecimientos registrados en Ceuta y, en menor medida, en Melilla. El rey permanece informado sobre la evolución de la crisis migratoria y sobre un balance humano marcado por la muerte de decenas de personas durante los cruces fronterizos.
La reacción del jefe del Estado, trasladada este sábado por la Casa del Rey, introduce una dimensión institucional en una crisis que ha movilizado al Gobierno, a las fuerzas de seguridad y a las Fuerzas Armadas y que ya ha provocado la convocatoria de una reunión de los ministros de Interior de la Unión Europea.
Contactos con el Gobierno y la oposición
Durante los últimos días, Felipe VI ha mantenido contactos con los presidentes de las dos ciudades autónomas, Juan Jesús Vivas, de Ceuta, y Juan José Imbroda, de Melilla. También ha hablado con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y con el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo.
Según la información difundida, el monarca ha transmitido a todos ellos palabras de «ánimo y firmeza». Estos intercambios le han permitido seguir tanto la situación sobre el terreno como la respuesta política e institucional desplegada ante la llegada masiva de personas desde Marruecos.
Un mensaje de unidad hacia Ceuta y Melilla
Felipe VI considera necesario adoptar todas las medidas que permitan trasladar de forma «unida, clara y determinante» a las poblaciones de Ceuta y Melilla el apoyo y el afecto del resto de España. Su mensaje busca reforzar la solidaridad con las dos ciudades autónomas en un momento de elevada presión fronteriza y tensión política.
El rey subraya además que el Estado debe velar por la seguridad de sus habitantes. La declaración no detalla medidas operativas concretas, cuya adopción corresponde al Gobierno y a las administraciones competentes, pero insiste en la necesidad de una respuesta firme y coordinada.
Evitar que la tragedia vuelva a repetirse
La preocupación del monarca se extiende especialmente a la pérdida de decenas de vidas. Felipe VI reclama que el Estado actúe para impedir que acontecimientos de esta gravedad vuelvan a repetirse, tanto por sus consecuencias humanas como por su impacto en Ceuta y Melilla.
La reacción llega mientras la situación comienza a estabilizarse en Ceuta y la crisis adquiere una dimensión europea. Los ministros de Interior de la UE se reunirán el martes por videoconferencia para coordinar su respuesta, examinar el apoyo a España y abordar la gestión de las fronteras exteriores y del espacio Schengen.

