🔴 ACTUALIZACIÓN | Pedro Sánchez comparecerá el 3 de septiembre ante el Pleno extraordinario del Congreso para explicar la gestión de la crisis migratoria de Ceuta. La cita llega tras la formalización del mando único y las divergencias sobre la información del CNI.
MADRID — Pedro Sánchez solicitará comparecer ante el Pleno del Congreso para explicar la gestión del Gobierno durante la crisis migratoria de Ceuta. La petición se registrará este miércoles, antes de que la Diputación Permanente de la Cámara vote si debe convocar una sesión extraordinaria para abordar la entrada masiva de personas desde Marruecos y la respuesta posterior del Estado.
La decisión coloca al presidente en el centro de un debate protagonizado hasta ahora por varios ministros y por las versiones divergentes sobre la información disponible antes de los acontecimientos del 30 de julio. El Ejecutivo ya había confirmado que Sánchez acudiría al Congreso, aunque sin fijar fecha. La solicitud a petición propia pretende encauzar la presión parlamentaria y ofrecer una respuesta política directa.
Una crisis que llega al pleno
La oposición reclama que Sánchez detalle cuándo conoció la dimensión del movimiento migratorio, qué instrucciones se trasladaron a las fuerzas de seguridad y cómo se coordinó la actuación entre Interior, Defensa, Exteriores, Migraciones y la Delegación del Gobierno en Ceuta. El PP también quiere explicaciones sobre la relación con Marruecos, la política de retornos y las medidas previstas para reforzar el control de la frontera.
La comparecencia llega después de las intervenciones de varios ministros. Margarita Robles defendió ante el Congreso que el CNI hizo su trabajo y compartió información con las autoridades competentes. Fernando Grande-Marlaska sostuvo que ningún informe del CNI, del CIFAS, de las fuerzas de seguridad o de un servicio extranjero había anticipado una entrada de la magnitud registrada. Ángel Víctor Torres, coordinador del mando único, ha respaldado esta segunda lectura. La diferencia entre información general y alerta operativa sigue sin quedar documentada públicamente.
Previsión, coordinación y responsabilidades
El debate parlamentario deberá separar dos planos. El primero es la anticipación: si existían señales suficientes para activar antes los recursos y si la información llegó a los niveles de decisión adecuados. El segundo corresponde a la gestión posterior: acogida, atención a menores, devoluciones, cooperación con Marruecos, refuerzo fronterizo y apoyo a los servicios públicos de Ceuta.
El Gobierno ha reorganizado la respuesta mediante un mando único y una coordinación específica entre ministerios, la ciudad autónoma y los organismos de seguridad. También ha anunciado medidas de emergencia y prepara un plan socioeconómico todavía pendiente de aprobación completa. La ampliación de los recursos de acogida y la reubicación de personas continúan entre las prioridades inmediatas.
La intervención de Sánchez no resolverá por sí sola las contradicciones, pero le obligará a fijar una cronología común y a precisar responsabilidades. La oposición intentará convertir el pleno en un examen de la gestión de la crisis. El Ejecutivo tendrá que demostrar que la nueva estructura de mando es un mecanismo operativo capaz de proteger la frontera, atender la emergencia y recuperar la confianza de Ceuta.

