TARRAGONA — La circulación ferroviaria de las líneas R14, R15 y RT1 fue restablecida este lunes por la noche después de las interrupciones provocadas por las lluvias intensas y la granizada que afectaron al sur de Cataluña. La normalización se produjo a las 22.45 horas, aunque la red mantiene la vigilancia sobre posibles incidencias y retrasos derivados del episodio meteorológico.
La movilidad recupera el servicio
La interrupción había afectado a los desplazamientos entre Móra la Nova, Reus y Tarragona, uno de los principales ejes ferroviarios de las comarcas del Camp de Tarragona y del interior. Rodalies activó medidas de información y servicios alternativos mientras los equipos revisaban las vías y las instalaciones afectadas por el agua y el granizo.
La recuperación de la circulación permite restablecer los desplazamientos de primera hora, aunque la situación puede variar según el estado de cada tramo. La compañía recomienda consultar el estado del servicio antes de viajar y mantiene abiertos sus canales de información para comunicar nuevas alteraciones.
El episodio dejó también afectaciones en carreteras, calles y equipamientos municipales. En distintos puntos de la provincia se registraron acumulaciones de agua, caída de ramas, daños en cultivos y problemas vinculados a la red eléctrica. Los ayuntamientos y los servicios de emergencia deberán completar ahora la evaluación sobre el terreno.
Del restablecimiento ferroviario al coste territorial
La reanudación de los trenes representa la primera mejora operativa tras la tormenta, pero no cierra el balance. La prioridad pasa a ser la revisión de infraestructuras, la identificación de los daños agrícolas y el cálculo de los costes para los municipios, las empresas y los servicios públicos.
El impacto económico será desigual. Las explotaciones agrarias pueden afrontar pérdidas por el granizo, mientras que los comercios y las actividades turísticas han tenido que asumir interrupciones de movilidad y cambios en la actividad. La dimensión final dependerá de la superficie afectada, de los daños en las instalaciones y de la necesidad de nuevas intervenciones.
Protecció Civil y las administraciones locales mantienen el seguimiento del episodio. El restablecimiento de las líneas ferroviarias permite recuperar parte de la normalidad, pero las próximas horas servirán para determinar si persisten restricciones y cuál es el alcance real de los daños en Tarragona.

