BARCELONA — El IBEX 35 y el CAC 40 afrontan este viernes una sesión nuevamente condicionada por el petróleo y por las dudas sobre el impacto de la energía en la inflación y los tipos de interés. Madrid parte de los 19.573,40 puntos después de la corrección del jueves, mientras París cerró en 8.081,43 puntos, con un descenso del 0,52 %. El Brent continúa por encima de los 100 dólares y mantiene la energía como uno de los principales factores comunes para ambos mercados.
En Madrid, Repsol seguirá siendo una de las referencias después de beneficiarse el jueves de la recuperación del crudo. El movimiento tiene una lectura más ambigua para IAG y para las compañías con una elevada exposición al coste energético. Santander, BBVA y CaixaBank también merecen atención si el encarecimiento del petróleo vuelve a trasladarse a las expectativas de inflación y tipos.
La principal referencia española llegará con la publicación de las cuentas nacionales del segundo trimestre. La estimación avanzada del INE situó el crecimiento en el 0,7 % trimestral y el 2,7 % interanual. Una revisión significativa podría modificar la lectura sobre la fortaleza de la economía española y, por extensión, el comportamiento relativo del IBEX.
TotalEnergies vuelve al centro del CAC 40
En París, TotalEnergies mantiene una posición favorable mientras el petróleo siga en niveles elevados. El efecto contrario puede sentirse sobre compañías industriales, transportes y sectores intensivos en energía. Airbus y Safran continuarán además sensibles tanto al entorno geopolítico como al comportamiento del dólar frente al euro.
BNP Paribas, Société Générale y Crédit Agricole completan el otro bloque a vigilar. Si el mercado vuelve a asociar el petróleo caro con una inflación europea más persistente, cualquier movimiento de los rendimientos soberanos puede trasladarse rápidamente a las entidades financieras.
El escenario central apunta así a una apertura prudente y a una sesión en la que Madrid y París volverán a compartir catalizadores. Una relajación del Brent reduciría la presión inflacionista y favorecería a los sectores consumidores de energía. Una nueva aceleración del crudo por encima de los niveles actuales reforzaría, por el contrario, a las petroleras pero podría aumentar la presión sobre el resto del mercado.
Para el IBEX, el PIB español será el primer test doméstico de la jornada. Para ambos índices, petróleo, euro y tipos determinarán después si el viernes permite estabilizar las bolsas europeas o prolonga la cautela de las últimas sesiones.

