BARCELONA — El IBEX 35 y el CAC 40 afrontan este miércoles 30 de septiembre una apertura condicionada de nuevo por el petróleo, la inflación y las expectativas sobre los tipos de interés. Las bolsas europeas llegan a la última sesión del mes después de una jornada en la que el encarecimiento de la energía volvió a situarse en el centro del escenario macroeconómico, especialmente en España, donde el IPC adelantado de septiembre alcanzó el 4,9%.
La referencia energética seguirá siendo determinante durante la mañana. Un Brent instalado en niveles elevados mantiene la presión sobre transporte, industria y consumo, al tiempo que favorece a las petroleras. El euro y los rendimientos de la deuda soberana completan el cuadro que los inversores vigilarán antes de asumir una dirección más definida.
Repsol y los bancos, en el radar del IBEX 35
En Madrid, Repsol vuelve a ser una de las referencias naturales mientras el mercado mide la persistencia del petróleo caro. Santander, BBVA y CaixaBank pueden reaccionar a cualquier movimiento relevante de los rendimientos europeos: una expectativa de tipos altos durante más tiempo favorece los márgenes financieros, aunque un deterioro de las perspectivas económicas tendría el efecto contrario.
IAG también merece atención por el impacto directo del combustible sobre los costes de las aerolíneas. Iberdrola, por su parte, puede actuar como contrapunto defensivo si aumenta la aversión al riesgo. La sensibilidad del IBEX a bancos y energía hace que ambos sectores puedan determinar buena parte de su comportamiento relativo durante la sesión.
TotalEnergies y la banca pueden marcar el CAC 40
En París, TotalEnergies concentra igualmente la atención por la evolución del crudo. BNP Paribas y Société Générale seguirán vinculadas al movimiento de los tipos y de la deuda, mientras Airbus y Safran quedan expuestas tanto al sentimiento industrial europeo como a las expectativas de costes y demanda internacional.
El lujo continúa siendo otro termómetro del CAC 40. LVMH y L’Oréal dependerán especialmente de la percepción sobre la demanda mundial y del tono procedente de Asia, un factor capaz de diferenciar al índice francés del español incluso en una sesión dominada por referencias macroeconómicas comunes.
Inflación y petróleo, el principal test de la sesión
La aceleración del IPC español publicada el martes refuerza el debate sobre hasta qué punto el nuevo shock energético puede dificultar la desinflación europea. El mercado buscará ahora cualquier señal que permita valorar si la presión se limita a los carburantes o empieza a trasladarse de forma más persistente al resto de precios.
El escenario central apunta a una apertura prudente y a una sesión muy dependiente del petróleo y de los rendimientos soberanos. Una moderación del crudo y de los tipos podría aliviar a los sectores más sensibles a costes y financiación. En sentido contrario, una nueva escalada energética reforzaría la presión sobre aerolíneas, industria y consumo, mientras mantendría el foco en petroleras y bancos.

