BARCELONA — Aliança Catalana alcanza el 16,7% de intención de voto en un sondeo citado por Reuters, un avance que eleva la presión sobre Junts y ERC y amenaza con modificar el equilibrio dentro del independentismo catalán. La cifra representa una estimación demoscópica, no un resultado electoral, pero contrasta con el 3,8% de los votos y los dos escaños que la formación obtuvo en las elecciones catalanas de 2024.
El crecimiento del partido liderado por Sílvia Orriols se produce mientras la inmigración, la seguridad y el acceso a la vivienda ganan peso en el debate político catalán. Reuters recoge un escenario en el que Aliança Catalana busca atraer tanto a antiguos votantes independentistas como a electores procedentes de otros espacios de la derecha.
La formación combina la defensa de la independencia de Catalunya con un discurso restrictivo sobre inmigración y seguridad. Ese posicionamiento introduce una nueva competencia dentro de un movimiento independentista que durante la última década estuvo dominado principalmente por Junts, ERC y la CUP.
Presión sobre Junts y ERC
La progresión demoscópica obliga especialmente a Junts a gestionar la competencia por una parte del electorado independentista. Reuters señala que Aliança Catalana puede captar antiguos votantes de Junts, pero también de Vox, lo que amplía la disputa más allá del eje estrictamente soberanista.
ERC afronta el mismo fenómeno desde otra posición política. La aparición de una fuerza independentista con un discurso duro sobre inmigración introduce un nuevo eje en un espacio que sigue condicionado por las consecuencias del proceso independentista y por la relación de los partidos catalanes con el Gobierno central.
El contexto también ha cambiado respecto a 2017. El apoyo a la independencia se sitúa actualmente alrededor del 45% según los datos citados por Reuters, por debajo del máximo cercano al 49% registrado durante el momento de mayor tensión del procés.
La inmigración entra en la disputa independentista
El ascenso de Aliança Catalana coincide con un debate más intenso sobre inmigración después de la crisis de Ceuta de este verano y con una mayor presencia de esta cuestión en la política española y europea. La Comisión Europea ha reconocido que las imágenes de entradas masivas pueden alimentar el apoyo a fuerzas de extrema derecha incluso cuando las llegadas irregulares al conjunto de Europa disminuyen.
Los principales partidos catalanes han rechazado hasta ahora acuerdos de gobierno con Aliança Catalana. La evolución de los sondeos, sin embargo, aumenta su capacidad para condicionar el debate público y obliga a Junts y ERC a competir por un electorado independentista más fragmentado.
El 16,7% no anticipa por sí solo el resultado de unas futuras elecciones catalanas. Sí refleja, en el sondeo citado, una diferencia sustancial respecto a 2024 y sitúa a Aliança Catalana como un actor con mayor peso potencial en la recomposición del mapa político catalán.

