BARCELONA — La nueva familia de eléctricos urbanos del Grupo Volkswagen ha superado las 100.000 reservas antes de completar su despliegue comercial, según cifras publicadas este miércoles por Economía Digital. El dato afecta al Volkswagen ID. Polo, el ID. Cross, el Škoda Epiq y el Cupra Raval, cuatro modelos que concentran en España una parte central de la estrategia europea del grupo para el coche eléctrico de acceso.
La cifra supone un nuevo salto frente a los más de 70.000 pedidos que Volkswagen comunicó en agosto para la Electric Urban Car Family. El fabricante no ha detallado por ahora la distribución de las 100.000 unidades por modelo y país ni las condiciones de cancelación de las reservas, por lo que el volumen no puede equipararse todavía a 100.000 matriculaciones o entregas firmes.
Martorell y Navarra se reparten la producción
La arquitectura industrial se apoya en dos fábricas españolas. Martorell concentra el Cupra Raval y el ID. Polo, mientras Volkswagen Navarra, en Landaben, inició en junio la producción en serie del Škoda Epiq y prevé incorporar el ID. Cross durante el último cuatrimestre. El grupo ha diseñado los cuatro vehículos sobre una estrategia común de plataforma, compras y producción para reducir costes y complejidad.
Economía Digital cifra en alrededor del 80 % los componentes compartidos por los cuatro modelos y en cerca de 600 millones de euros el ahorro asociado a estas sinergias. Volkswagen presenta precisamente la cooperación entre marcas como una de las claves para competir en el segmento eléctrico de entrada frente a fabricantes europeos y asiáticos.
Sagunto completa el corredor de baterías
El tercer vértice está en Sagunto. La gigafactoría de PowerCo debe suministrar baterías a esta nueva generación de vehículos y tiene previsto iniciar su actividad durante 2026. El Ayuntamiento de Sagunto situó el arranque en septiembre y anticipó más de 500 contrataciones durante el año, aunque la capacidad efectiva y el ritmo de suministro deberán comprobarse durante la fase de puesta en marcha.
Para Martorell, el nivel de demanda será determinante para asegurar volúmenes tras las inversiones realizadas para electrificar la planta. Para Sagunto, permitirá medir si la fábrica de celdas puede acompasar su crecimiento al de las líneas de montaje. Entre ambos polos se encuentra además una extensa red de proveedores de componentes, logística y servicios industriales.
Las 100.000 reservas ofrecen así una primera señal comercial relevante, pero el examen industrial llegará con las conversiones en pedidos firmes, las entregas y la cadencia real de fabricación. Volkswagen todavía deberá demostrar que el interés inicial por su nueva gama eléctrica se traduce en volúmenes capaces de sostener el corredor industrial que está construyendo en España.

