MADRID — La actividad empresarial española cerró junio con una evolución desigual. La facturación del sector servicios aumentó un 7,2% respecto al mismo mes de 2025 y avanzó un 1,2% frente a mayo, según los datos publicados este viernes por el Instituto Nacional de Estadística. En la industria, la cifra de negocios creció un 5,3% interanual, pero volvió a retroceder en términos mensuales, con una caída del 0,5%.
Los porcentajes están corregidos de efectos estacionales y de calendario, lo que permite comparar la evolución reciente sin la distorsión producida por la distribución de festivos o los patrones propios de cada época del año. El resultado muestra un impulso más sólido en los servicios y una industria que mantiene crecimiento frente a 2025, aunque todavía no consolida una trayectoria positiva mes a mes.
Los servicios ganan velocidad
El incremento del 7,2% interanual supone una aceleración respecto a mayo. El avance mensual del 1,2% refuerza la señal de dinamismo en actividades vinculadas al comercio, el transporte, la hostelería, la información y otros servicios prestados a empresas y hogares. La lectura detallada por ramas permitirá determinar qué parte del crecimiento procede de la temporada turística y cuál responde a una demanda empresarial más amplia.
Para la Eurorregión, el dato es especialmente relevante en territorios con un peso elevado del turismo, la logística y los servicios profesionales, como Cataluña, Baleares, Aragón y la Comunidad Valenciana. Los cuadros territoriales y sectoriales deberán precisar si estas comunidades siguen el promedio nacional o presentan una evolución diferenciada.
La industria crece en un año, pero cae en un mes
La facturación industrial supera en un 5,3% la de junio de 2025, pero el descenso mensual del 0,5% confirma que la recuperación permanece irregular. La comparación entre bienes de consumo, bienes de equipo, bienes intermedios y energía será necesaria para identificar si el retroceso responde a una menor demanda, a los precios o al calendario de pedidos.
La divergencia entre ambos indicadores ofrece una señal contrastada para las empresas. Los servicios llegan al verano con mayor impulso, mientras la industria conserva un crecimiento interanual que se modera y no evita el retroceso mensual. Los próximos datos de producción, empleo y exportaciones permitirán comprobar si la debilidad industrial es temporal o se prolonga durante el tercer trimestre.

