BARCELONA — Los viajeros europeos destinan una media de 104 euros por noche durante sus desplazamientos, según un estudio de Radical Storage. Con una estancia media de cuatro noches, el presupuesto alcanza los 416 euros por viaje, sin incluir el transporte hasta el destino. El informe refleja un cambio de tendencia: los turistas priorizan cada vez más la calidad de la experiencia frente al ahorro, impulsando el gasto en alojamiento, restauración, comercio y actividades culturales.
El alojamiento representa aproximadamente el 40 % del presupuesto total, seguido por la restauración (25 %), el transporte local (15 %) y las actividades de ocio (10 %), mientras que el resto corresponde a compras y otros servicios. Las escapadas urbanas y los viajes de corta duración continúan siendo los formatos preferidos gracias al desarrollo de las conexiones ferroviarias y aéreas en Europa.
España confirma un año récord
La evolución coincide con el excelente momento del turismo español. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), España recibió 46,6 millones de turistas internacionales entre enero y junio de 2026, un récord histórico para un primer semestre. El gasto turístico también marcó máximos, superando los 63.000 millones de euros, impulsado por una mayor estancia media y un incremento del gasto diario de los visitantes extranjeros.
Reino Unido se mantiene como el principal mercado emisor, seguido de Francia y Alemania. Cataluña, Baleares, Canarias, Andalucía y la Comunidad Valenciana concentraron la mayor parte de las llegadas internacionales, consolidando el peso del Mediterráneo en la actividad turística.
El reto ya no es atraer más turistas
El estudio de Radical Storage apunta que la estrategia de muchos destinos europeos pasa por aumentar el gasto por visitante más que el volumen de llegadas. Para ciudades como Barcelona o Palma y para el conjunto de la Eurorregión Pirineos-Mediterráneo, el objetivo es atraer un turismo con mayor capacidad de consumo y favorecer estancias más largas.
El turismo representa cerca del 13 % del PIB español y genera más de 2,7 millones de empleos, lo que confirma su papel como uno de los principales motores de la economía nacional. El incremento del gasto medio por viajero refuerza esta tendencia y abre nuevas oportunidades para el comercio, la hostelería y la oferta cultural.

