BARCELONA — España continúa consolidando su liderazgo como uno de los principales destinos turísticos del mundo. Entre enero y junio de 2026, el país recibió 46,6 millones de turistas internacionales, la cifra más elevada jamás registrada para un primer semestre. Los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) reflejan un crecimiento sostenido tanto en el número de visitantes como en el gasto turístico, impulsado por la fortaleza de la demanda europea y norteamericana.
Reino Unido volvió a situarse como el principal mercado emisor, seguido por Francia y Alemania. Cataluña, Baleares, Canarias, Andalucía y la Comunidad Valenciana concentraron la mayor parte de las llegadas, confirmando el peso del Mediterráneo y de los grandes destinos urbanos en la recuperación del sector.
El gasto también alcanza máximos
Más allá del volumen de visitantes, el turismo continúa generando un impacto económico creciente. El gasto realizado por los viajeros extranjeros volvió a marcar un máximo histórico durante los seis primeros meses del año, favorecido por una mayor estancia media y por un incremento del gasto diario.
El comportamiento del sector beneficia especialmente a la hostelería, el comercio, el transporte y las actividades culturales, consolidando al turismo como uno de los principales motores de la economía española.
Un verano con perspectivas positivas
Las previsiones para la temporada estival mantienen el optimismo. El sector espera una elevada ocupación hotelera durante agosto y septiembre gracias a la fortaleza de la demanda internacional y a la recuperación de algunos mercados de largo radio.
No obstante, empresarios y administraciones siguen de cerca varios desafíos, entre ellos la presión sobre la vivienda turística, la gestión de los flujos de visitantes en los destinos más saturados y el impacto de los episodios de calor extremo registrados este verano.
Pese a estos retos, España encara la segunda mitad del año con perspectivas favorables y con la posibilidad de cerrar 2026 con un nuevo récord anual de llegadas internacionales, reforzando el papel del turismo como uno de los pilares de su crecimiento económico.

