PARÍS — La Bolsa de París prolongó este martes su avance pese a las dudas que volvieron a afectar a los valores tecnológicos vinculados a la inteligencia artificial. El CAC 40 cerró con una subida del 0,63%, hasta los 8.458,78 puntos, sostenido por los resultados empresariales y, en particular, por la fuerte reacción del mercado a las cuentas de Orange y Safran.
La sesión mostró un mercado cada vez más selectivo. Los inversores siguieron con atención las informaciones sobre los avances de empresas chinas en tecnologías estratégicas para la fabricación de semiconductores, un desarrollo que reavivó las dudas sobre las valoraciones y la posición competitiva de determinados grupos tecnológicos europeos. Sin embargo, esta presión no impidió que el principal índice parisino terminara en terreno positivo.
Orange sube un 4,6% tras elevar sus objetivos
Orange fue una de las principales protagonistas de la jornada, con una subida del 4,6%. El operador anunció un crecimiento del 3,5% de sus ingresos en el primer semestre, hasta 20.948 millones de euros, mientras que el EBITDAaL avanzó un 5%, hasta 6.128 millones.
El grupo elevó su previsión anual de crecimiento del EBITDAaL a más del 4%, frente a más del 3% anteriormente, y situó su objetivo de flujo de caja orgánico en torno a 4.300 millones de euros. El resultado neto alcanzó 3.555 millones, aunque esta cifra incorpora un efecto contable de 2.400 millones asociado a la toma de control total de MasOrange. El beneficio neto ajustado progresó un 11,8%, hasta 1.350 millones.
España ocupa una posición cada vez más importante en la estrategia del grupo. Orange consolidó íntegramente MasOrange desde junio, mes en el que la filial registró un crecimiento del 2% de los ingresos y del 2,2% del EBITDAaL. La adquisición eleva, no obstante, la deuda financiera neta del grupo hasta 35.700 millones de euros.
Safran mejora sus previsiones para 2026
Safran avanzó cerca de un 2,9% después de presentar unas cifras superiores a las expectativas y revisar al alza sus objetivos. El fabricante de motores y equipos aeronáuticos registró 17.571 millones de euros de ingresos semestrales, un 19% más, y un resultado operativo corriente de 3.237 millones, con un incremento del 29%.
El grupo espera ahora cerrar 2026 con un crecimiento de los ingresos cercano al 15% y un resultado operativo corriente de entre 6.400 y 6.500 millones de euros. También elevó su previsión de flujo de caja libre hasta una horquilla de entre 4.700 y 4.900 millones. La mejora se apoya en el aumento de las entregas de motores LEAP y en la fortaleza de las actividades de mantenimiento y recambios.
La caída del petróleo alivia al mercado
El descenso de los precios energéticos también favoreció el avance de la bolsa. El Brent llegó a caer más de un 4%, hasta situarse cerca de 82 dólares por barril, ante las señales de distensión entre Estados Unidos e Irán y las expectativas sobre una posible reapertura del estrecho de Ormuz.
No todas las publicaciones fueron bien recibidas. Air Liquide perdió alrededor de un 2% tras presentar unos resultados considerados simplemente en línea con las previsiones, mientras Michelin retrocedió un 1,3%. LVMH, que pasó parte de la sesión en negativo, terminó ganando un 0,75%.
La jornada confirma que los resultados empresariales mantienen capacidad para sostener los índices europeos incluso en un entorno marcado por la incertidumbre tecnológica y geopolítica. Orange y Safran ofrecieron al mercado dos elementos especialmente valorados: crecimiento operativo y una mejora explícita de sus previsiones para el conjunto del ejercicio.

