De la inyección al ajuste macroeconómico. Con una deuda pública que alcanza los 1,62 billones de euros, España encara de forma inminente el estricto retorno de las reglas fiscales dictadas por la Unión Europea.
Este nuevo escenario de contención financiera plantea un desafío crítico para el eje de Barcelona y la Eurorregión: la urgencia de consolidar proyectos tractores y la descarbonización industrial antes de que finalicen las inyecciones de los fondos .
Con 257 millones de euros captados esta misma semana para la transición verde, la industria catalana demuestra su capacidad de adaptación, pero la verdadera prueba será mantener la competitividad sin depender del estímulo público permanente.

