BARCELONA — La Rambla recuperará a partir del martes 29 de septiembre la circulación en sentido mar, cerrada desde junio de 2024 por las obras de transformación del paseo. La reapertura afectará al vial del lado Raval y permitirá circular al tráfico local, vecinos, servicios y vehículos que accedan a los aparcamientos.
El cambio marca una nueva fase de una reforma que el Ayuntamiento prevé terminar el próximo mes de febrero. Los dos laterales de La Rambla están prácticamente acabados y los trabajos se concentran ahora en el paseo central, donde continúan las excavaciones, la renovación de redes de servicios urbanos, la instalación del nuevo alumbrado y de elementos de seguridad y la colocación del pavimento.
Reabren Tallers, Xuclà y Bonsuccés
La recuperación del sentido descendente tendrá efectos inmediatos en la movilidad de Ciutat Vella. La calle dels Tallers volverá a abrirse y se restablecerán los sentidos de circulación de las calles Xuclà y Bonsuccés. También desaparecerán los pasos transversales provisionales instalados en la parte central del paseo durante las obras.
La reapertura no supondrá todavía el regreso completo de los autobuses. La línea 59 de TMB continuará subiendo por La Rambla y mantendrá su recorrido descendente por Via Laietana mientras duren los trabajos. Solo cuando termine la reforma recuperará su itinerario original en ambos sentidos.
Más espacio para la carga y descarga
La nueva fase modifica también la distribución urbana de mercancías. A las 18 plazas DUM existentes en el lado Gòtic se añadirán otras diez en el lado Raval. Al mismo tiempo, el horario de carga y descarga quedará concentrado entre las 08:00 y las 12:00 horas.
El Ayuntamiento desplegará durante los primeros días laborables un dispositivo informativo dirigido a los establecimientos y comercios del paseo para explicar el nuevo funcionamiento. El objetivo municipal es concentrar las operaciones logísticas en una franja que reduzca la interferencia con la elevada circulación peatonal de La Rambla.
Menos tráfico de paso en la futura Rambla
La recuperación de los dos sentidos no implica volver al modelo de circulación anterior a las obras. La reforma está diseñada para priorizar los desplazamientos con origen o destino en La Rambla y Ciutat Vella y reducir el tráfico que utiliza el paseo únicamente como vía de paso.
El Ayuntamiento prepara para cuando finalicen los trabajos un sistema de cámaras de control y sanción automática, similar al implantado en Via Laietana, destinado a restringir ese tráfico de paso.
Durante los próximos meses continuarán la pavimentación del paseo central, la instalación de la señalización y los sistemas de control del tráfico, la restauración de elementos patrimoniales y la reordenación de quioscos y módulos de floristas. La previsión municipal mantiene la finalización de la transformación para febrero de 2027.

