CEUTA — El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones ha confirmado el traslado de 864 personas migrantes desde el entorno de Loma Colmenar al nuevo recurso temporal habilitado en Los Rosales. La operación, anunciada previamente dentro del dispositivo para reducir los asentamientos precarios surgidos tras la crisis migratoria, se ha completado de forma voluntaria y sin incidentes, según la información atribuida al departamento.
El traslado supone la entrada en funcionamiento efectiva de una instalación que durante los últimos días se encontraba en fase de acondicionamiento. En Los Rosales se habían instalado carpas para albergar a alrededor de 900 personas, en un contexto de fuerte presión sobre la capacidad de acogida de la ciudad autónoma. Europa Press había documentado las obras desde principios de septiembre.
Más capacidad, pero la presión continúa
El Ministerio cifra ahora en unas 4.300 las plazas temporales disponibles en Ceuta y prevé superar las 6.000 durante los próximos días a medida que se incorporen nuevos espacios. Esa cifra debe entenderse como una capacidad proyectada: las más de 6.000 plazas todavía no están todas operativas.
Entre los dispositivos pendientes figura otro recurso destinado a más de 300 mujeres acompañadas de menores, que continúa en preparación. El refuerzo de la red de acogida intenta responder a una situación que sigue dejando asentamientos informales en distintos puntos de Ceuta. El 12 de septiembre, Europa Press documentó alrededor de un centenar de personas instaladas en chabolas improvisadas en la playa de Benítez.
De Loma Colmenar a Los Rosales
La confirmación de los 864 traslados modifica el escenario respecto a las primeras informaciones de este sábado: ya no se trata únicamente de una operación prevista, sino de una medida de alojamiento ejecutada. Queda por determinar, sin embargo, la ocupación efectiva de los distintos recursos, cuántas personas continúan durmiendo fuera de la red de acogida y el calendario concreto de apertura de las nuevas plazas.
La presión continúa siendo considerable. El presidente de Ceuta, Juan Vivas, cifró esta semana en unos 13.000 los migrantes irregulares que permanecían en la ciudad. El despliegue de Los Rosales permite reducir uno de los principales focos de alojamiento precario, pero no resuelve por sí solo la emergencia humanitaria abierta tras las entradas masivas de finales de julio.

