BARCELONA — El voto de los españoles nacionalizados por la llamada ley de nietos, el Nobel de la Paz concedido a Navi Pillay y las advertencias del Banco de España sobre vivienda e inflación marcan la actualidad de este viernes 9 de octubre.
El voto del 29-N, pendiente del Tribunal Supremo
La Fiscalía ha pedido al Tribunal Supremo que permita votar en las elecciones generales del 29 de noviembre a los ciudadanos nacionalizados por la llamada ley de nietos que ya figuran en el censo electoral. La petición llega después de que la Abogacía del Estado solicitara revisar la suspensión cautelar de determinadas inscripciones en el censo de residentes ausentes. El conflicto afecta a un volumen de expedientes próximo a los 170.000 y plantea cómo aplicar las medidas judiciales sin comprometer los derechos de voto a pocas semanas de las urnas. La decisión sigue pendiente del alto tribunal. Mientras tanto, la campaña toma forma: el PP propone el 16 de noviembre para un cara a cara entre Alberto Núñez Feijóo y Pedro Sánchez en Mediaset, aunque la fecha todavía no está confirmada por todas las partes.
Navi Pillay recibe el Nobel de la Paz mientras Washington sanciona a la CPI
La jurista sudafricana Navi Pillay, antigua alta comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos y exjueza de la Corte Penal Internacional, ha sido distinguida con el Premio Nobel de la Paz 2026 por su defensa de los derechos humanos y la justicia internacional. La ONU ha celebrado el reconocimiento a una trayectoria que comenzó en la lucha contra el apartheid. El anuncio coincide con una nueva ofensiva de la Administración Trump contra la Corte Penal Internacional: Estados Unidos ha anunciado sanciones contra la institución. Washington puede restringir operaciones financieras sometidas a su jurisdicción, pero no anular el mandato de la Corte establecido por el Estatuto de Roma.
Vivienda e inflación: la alerta económica llega al Mediterráneo
El Banco de España advierte de que la construcción de vivienda continúa sin responder a la demanda. Estima un déficit de alrededor de 750.000 viviendas, que podría acercarse al millón en los próximos años. La falta de suelo disponible, mano de obra y la lentitud de los proyectos frenan la oferta. Aunque el supervisor prevé un crecimiento económico del 2,6 % en 2026, eleva su previsión de inflación al 3,9 %, en un contexto de encarecimiento de la energía. El diagnóstico afecta al conjunto del país y pone el foco sobre problemas especialmente sensibles en mercados residenciales y empresariales como Cataluña y la Comunidad Valenciana.

