PARÍS — Zinédine Zidane es el nuevo seleccionador de Francia. La Federación Francesa de Fútbol oficializó este martes el nombramiento del excapitán de los Bleus, que sucede a Didier Deschamps y firma un contrato de cuatro años, hasta el Mundial de 2030.
La llegada de Zidane pone fin a una espera de varios años. Sin equipo desde su salida del Real Madrid en 2021, el técnico francés había rechazado distintas oportunidades mientras mantenía como gran objetivo dirigir a la selección. A sus 54 años, asume uno de los cargos con mayor presión del fútbol internacional.
El relevo de Didier Deschamps
Zidane sucede a otro campeón del mundo de 1998. Didier Deschamps deja el cargo después de catorce años, una etapa excepcional iniciada en 2012 y marcada por el título mundial de 2018, la Liga de Naciones de 2021 y la final del Mundial de 2022.
El nuevo seleccionador recibe una plantilla construida alrededor de Kylian Mbappé y una generación con jugadores como Michael Olise, Bradley Barcola o Désiré Doué. Su primera misión será renovar el impulso deportivo de Francia sin romper por completo con la estructura competitiva desarrollada durante la larga etapa de Deschamps.
Zidane deberá preparar la Eurocopa de 2028 y el Mundial de 2030. Sus primeros partidos llegarán en la Liga de Naciones a partir de septiembre, antes de una primera cita en casa frente a Italia durante el otoño.
Una noticia seguida con especial atención en España
El nombramiento tiene una resonancia particular en España. Zidane construyó la mayor parte de su carrera internacional en el Real Madrid, primero como jugador y después como entrenador. En el banquillo blanco conquistó tres Ligas de Campeones consecutivas entre 2016 y 2018, además de dos títulos de Liga durante sus dos etapas al frente del club.
Por eso, cada declaración del francés sobre su futuro despertaba titulares en la prensa deportiva española. Su reciente afirmación sobre la proximidad de su regreso a los banquillos volvió a alimentar la expectación, antes de que la Federación Francesa confirmara finalmente su destino.
La experiencia en Madrid también influirá en la gestión de una de las grandes figuras del equipo. Zidane conoce bien a Mbappé y mantiene una relación estrecha con el entorno del Real Madrid, un vínculo que convierte su etapa con Francia en un asunto seguido de cerca desde España.
Un entrenador ganador tras cinco años sin dirigir
La gran incógnita será su regreso a la competición después de cinco años alejado de los banquillos. Zidane dispone de un palmarés excepcional, pero deberá adaptarse a los ritmos de una selección, con menos entrenamientos y ventanas internacionales más cortas que en un club.
Su nombramiento abre una nueva etapa para Francia y completa una trayectoria íntimamente ligada a los Bleus: campeón del mundo en 1998, campeón de Europa en 2000 y finalista mundial en 2006, Zidane vuelve ahora con la responsabilidad de dirigir desde el banquillo a una selección obligada a competir por todos los grandes títulos.

