BRUSELAS — La Unión Europea estudia la creación de un Consejo Europeo de Seguridad para reforzar la coordinación entre los dirigentes europeos ante crisis internacionales, ciberataques, sabotajes y otras amenazas híbridas. La propuesta, retomada en septiembre por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, busca acelerar las consultas políticas y las respuestas conjuntas en un contexto de creciente preocupación por la seguridad del continente.
La iniciativa no ha sido aprobada ni existe todavía una estructura institucional definida. Su alcance dependerá de las negociaciones entre los Estados miembros y de su encaje con los órganos de la Unión que ya se ocupan de política exterior, seguridad y defensa.
Un mecanismo para responder con mayor rapidez
El proyecto contempla un foro permanente de coordinación estratégica y un protocolo que permitiría activar consultas de emergencia cuando un país considere amenazada su seguridad, integridad territorial o independencia política. Entre los escenarios que motivan el debate figuran los ataques informáticos contra servicios esenciales, los sabotajes de infraestructuras críticas y los incidentes con drones.
El mecanismo de consultas se inspira en el artículo 4 del Tratado del Atlántico Norte, que permite a los aliados abordar amenazas a su seguridad. No equivaldría, sin embargo, a la cláusula de defensa colectiva de la OTAN ni supondría por sí mismo la creación de una nueva alianza militar.
Canadá y Reino Unido, entre los socios contemplados
El debate incluye la posibilidad de asociar a países europeos no pertenecientes a la Unión y a otros socios estratégicos. Canadá, Reino Unido, Noruega y Ucrania figuran entre los interlocutores contemplados para reforzar la coordinación política en materia de seguridad.
La propuesta recupera una reflexión institucional anterior: Emmanuel Macron y Angela Merkel ya abordaron en 2018 la necesidad de reforzar la capacidad europea de actuar ante las crisis. La cuestión ha adquirido mayor relevancia con la guerra en Ucrania, las amenazas híbridas y el debate sobre la autonomía estratégica europea.
El encaje con la OTAN y las instituciones europeas
Una de las principales cuestiones pendientes es evitar la duplicación de funciones. La Unión dispone del Consejo Europeo, del Consejo de Asuntos Exteriores y de mecanismos de cooperación en defensa, mientras que la OTAN conserva su papel en la defensa colectiva de sus miembros. La nueva estructura tendría que definir sus competencias, participantes y procedimientos de decisión.
Para España y la Eurorregión Pirineos-Mediterráneo, el debate afecta a ámbitos como la protección de puertos, redes energéticas, conexiones ferroviarias, comunicaciones y otras infraestructuras estratégicas. No se han anunciado, sin embargo, medidas específicas para Catalunya, Aragón, Baleares, Occitania o la Comunitat Valenciana vinculadas a esta propuesta.
Los dirigentes europeos tienen previsto reunirse los días 15 y 16 de octubre. La cita permitirá seguir la agenda de seguridad y defensa de la Unión, aunque no hay confirmación de que el Consejo Europeo de Seguridad vaya a aprobarse durante ese encuentro.

