MADRID — El Tribunal Supremo ha confirmado este miércoles las condenas de 24 años y tres meses de prisión para el exministro de Transportes José Luis Ábalos y de 19 años y ocho meses para su antiguo asesor Koldo García por el caso mascarillas. La Sala de lo Penal ha rechazado los incidentes de nulidad promovidos por ambos contra la sentencia dictada el pasado mes de junio.
El Supremo rechaza reabrir cuestiones ya resueltas
El auto considera que las solicitudes de nulidad no justifican dejar sin efecto el fallo condenatorio. La Fiscalía Anticorrupción había pedido su desestimación al entender que los argumentos de las defensas reproducían cuestiones examinadas durante el juicio y resueltas en la sentencia.
Los condenados habían alegado distintas vulneraciones de derechos fundamentales durante la instrucción y el procedimiento. Entre las objeciones de la defensa de Ábalos figuraban el acceso a pruebas digitales, la difusión de contenidos procedentes de dispositivos intervenidos y la continuidad del proceso ante el Supremo después de perder su condición de aforado. El tribunal no aprecia motivos para anular la resolución.
Condenas por la contratación de mascarillas durante la pandemia
La sentencia de junio declaró culpables a Ábalos y Koldo García de organización criminal, cohecho, tráfico de influencias y malversación en relación con las irregularidades en contratos de material sanitario adjudicados durante la pandemia. El fallo impuso al exministro 24 años y tres meses de prisión y a su exasesor 19 años y ocho meses.
En la misma causa, el empresario Víctor de Aldama fue condenado a cuatro años y medio de prisión. Su colaboración con la justicia fue tenida en cuenta para reducir la pena y suspender su ingreso en prisión bajo condiciones.
Queda abierta la vía del Tribunal Constitucional
El rechazo de los incidentes de nulidad agota esta vía de impugnación ante el Tribunal Supremo. Ábalos y Koldo García podrán plantear un recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional si consideran que se vulneraron derechos fundamentales. Esa posibilidad no equivale a la anulación de la sentencia ni implica que el tribunal de garantías vaya a admitir o estimar sus recursos.
La resolución de este miércoles mantiene, por tanto, las condenas impuestas en junio y cierra un nuevo capítulo judicial del caso de las mascarillas.

