MADRID — Pedro Sánchez ha elevado este jueves la presión sobre Junts y PNV a menos de 24 horas de la votación en el Congreso de los dos decretos de vivienda aprobados por el Gobierno. El presidente ha emplazado a ambas formaciones a decidir «a quién protegen» cuando llegue el momento de convalidar unas medidas para las que el Ejecutivo todavía necesita cerrar una mayoría parlamentaria.
«Tendrán que decidir a quién protegen», ha afirmado Sánchez, que ha planteado la votación como una elección entre respaldar a los inquilinos o favorecer los intereses de grandes propietarios y fondos. El mensaje llega cuando Junts y PNV siguen sin despejar completamente el sentido de su voto y concentran buena parte de la incertidumbre de cara al pleno extraordinario del viernes.
Podemos despeja su voto y aumenta la presión sobre Junts y PNV
La aritmética ha cambiado durante las últimas horas. Podemos ha confirmado este jueves que sus cuatro diputados apoyarán los dos decretos después de que los colectivos de inquilinos le pidieran votar a favor, pese a que la formación considera insuficientes las medidas. ERC y EH Bildu también han anunciado su respaldo, mientras PP y Vox mantienen su rechazo.
Con este reparto, el Gobierno mejora sus opciones, pero sigue necesitando asegurar los apoyos suficientes. Sánchez ha dirigido por ello su mensaje directamente hacia las formaciones que todavía pueden inclinar la votación.
Dos decretos y una votación decisiva el viernes
El Gobierno dividió el paquete de vivienda en dos reales decretos. Uno concentra medidas de protección frente a determinados desahucios, regulación de alquileres temporales y por habitaciones e incentivos fiscales, mientras el segundo aborda la prórroga y renovación automática de determinados contratos de alquiler.
La separación de las medidas busca facilitar su convalidación, pero también ha generado críticas entre los socios parlamentarios. Podemos cuestiona especialmente que la renovación de contratos haya quedado en un texto independiente, aunque finalmente votará a favor de ambos.
La votación coincide con las protestas por la vivienda
El debate llega además en plena movilización social. La acampada de la Puerta del Sol continúa en Madrid y el Sindicato de Inquilinas ha convocado nuevas protestas, mientras los colectivos reclaman contratos indefinidos, congelación de alquileres y mayores garantías frente a los desahucios.
Sánchez intenta situar así el voto del viernes como una decisión política sobre el modelo de protección de la vivienda. El resultado dependerá de una aritmética ajustada en la que cada abstención o voto contrario puede modificar el destino de los decretos.

