MADRID — Pedro Sánchez ha defendido el balance económico y social de su Gobierno cuando queda un año para completar la legislatura. En su comparecencia de final de curso político, el presidente situó el empleo, el crecimiento, la protección social y la respuesta ante los incendios entre los principales ejes de la acción del Ejecutivo.
La intervención tuvo también un contenido político. Sánchez reivindicó la aprobación de 26 normas con rango de ley durante el último periodo de sesiones, más de un tercio de las adoptadas desde el inicio de la legislatura, y aseguró que todavía queda trabajo pendiente en vivienda, integridad pública y cohesión territorial.
Empleo y fondos europeos
El presidente destacó los 22,5 millones de afiliados a la Seguridad Social y una tasa de paro situada de nuevo por debajo del 10 %, su nivel más bajo en 18 años. Según el balance presentado por La Moncloa, España cuenta con 3,4 millones de afiliados más que en 2018 y la temporalidad se ha reducido en once puntos.
Sánchez atribuyó parte de esta evolución a los fondos Next Generation. España habría recibido ya 100.000 millones de euros, destinados a inversiones y reformas. También puso en valor el aumento del gasto social, las plazas de Formación Profesional y sanitaria y las prestaciones a la dependencia.
Los incendios condicionan la comparecencia
La emergencia forestal ocupó el inicio del discurso. El jefe del Gobierno advirtió de que el aumento de las temperaturas podía complicar la extinción y reclamó un pacto de Estado frente a la emergencia climática. Los territorios afectados podrán acceder a ayudas por daños, beneficios fiscales, exenciones de cuotas y recursos para reparar infraestructuras.
En vivienda, Sánchez defendió la regulación de los alquileres aplicada en Barcelona y A Coruña y pidió a otras comunidades que activen los instrumentos de la ley estatal. También destacó la normalización institucional con Cataluña y el aval europeo a la ley de amnistía.
El balance dibuja la hoja de ruta del último año de legislatura, pero su desarrollo dependerá de una mayoría parlamentaria fragmentada. El Gobierno deberá convertir sus anuncios en leyes y presupuestos mientras gestiona las emergencias climáticas y mantiene el ritmo de crecimiento.

