BRUSELAS — El Partido Popular Europeo ha pedido a la Comisión Europea que evalúe la respuesta del Gobierno español ante la crisis migratoria de Ceuta. La iniciativa plantea si España dispone de medios suficientes para proteger una frontera exterior de la Unión, después de la llegada masiva de migrantes a la ciudad autónoma y de la prolongación de la presión en otros puntos de la costa española.
La petición no significa que Bruselas haya abierto ya una investigación formal ni que la Comisión haya establecido que la respuesta de Pedro Sánchez fue insuficiente. Se trata de una pregunta parlamentaria impulsada por eurodiputados del PPE, que reclaman una valoración europea sobre la capacidad operativa, la coordinación y los recursos desplegados por España.
Una demanda política con dimensión europea
La iniciativa ha sido promovida por Dolors Montserrat, secretaria general y vicepresidenta del Grupo PPE, junto a Javier Zarzalejos, presidente de la Comisión de Libertades del Parlamento Europeo, y Juan Ignacio Zoido. Los promotores sostienen que los agentes y responsables sobre el terreno han denunciado una falta de medios y piden que la Comisión no permanezca al margen de una crisis que afecta a una frontera de la Unión.
El PP reclama que Bruselas analice si el dispositivo español es suficiente para responder a las entradas irregulares, gestionar las devoluciones y atender a las personas que permanecen en Ceuta. El planteamiento incluye también la capacidad de las fuerzas de seguridad, la infraestructura fronteriza y el apoyo que pueden prestar las agencias europeas.
La cuestión llega después de que el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, cifrara en unas 5.000 las personas migrantes que todavía permanecen en Ceuta. Las estimaciones locales citadas por distintos medios elevan el número a entre 8.000 y 11.000. La diferencia muestra la dificultad de disponer de un recuento único y actualizado, pero también puede convertirse en un elemento central del debate político.
Frontex y la responsabilidad compartida
España es responsable de la gestión inmediata de sus fronteras, aunque Ceuta forma parte del territorio de la Unión y su frontera exterior tiene una dimensión europea. Bruselas dispone de instrumentos como Frontex, Europol y la Agencia de Asilo de la Unión Europea. Su intervención puede incluir apoyo técnico, identificación, gestión de retornos, lucha contra las redes de tráfico y asistencia a los servicios de acogida.
La Comisión ya ha defendido en anteriores comunicaciones que la protección de las fronteras exteriores es una responsabilidad compartida. Sin embargo, la activación de ayudas financieras y operativas depende de solicitudes formales, de la evaluación de las necesidades y de la definición de los mecanismos de intervención. La petición del PPE busca precisamente que esa dimensión europea se concrete.
El Gobierno reivindica su actuación
El Ejecutivo de Sánchez ha defendido la coordinación con Marruecos, la recuperación del control fronterizo y la ejecución de retornos. También ha anunciado nuevas medidas tecnológicas, como drones, boyas permanentes y obras de refuerzo en determinados puntos de la frontera. El Gobierno deberá distinguir entre actuaciones ya desplegadas y proyectos todavía pendientes de calendario y financiación.
La evaluación que reclama el PPE también puede reabrir la discusión sobre la anticipación de la crisis, la información recibida por los ministerios y la coordinación entre Interior, Defensa, el CNI y el mando único. La comparecencia de Sánchez ante el Congreso añadirá una revisión nacional a la eventual respuesta europea.
El debate no se limita a determinar quién tiene razón sobre el número de migrantes presentes. La cuestión de fondo es si la Unión cuenta con una política común capaz de respaldar a sus fronteras exteriores sin dejar toda la carga sobre las ciudades de primera línea. Ceuta se convierte así en un nuevo examen para la solidaridad europea y para la credibilidad de sus mecanismos de protección fronteriza.

