MADRID — La plantilla de Airbus en España vota este lunes si suspende la huelga indefinida convocada a partir del martes 25 de agosto. La consulta llega después de la propuesta presentada por la empresa en la mediación del SIMA del pasado viernes y mantiene abierta una negociación que afecta a unos 14.000 trabajadores.
Los empleados representados por CGT, UGT y ÚTIL deben decidir si aceptan la nueva base de diálogo o si mantienen el calendario de movilización. Está previsto un paro de tres horas durante la jornada y, salvo una suspensión formal, la huelga indefinida comenzará el martes en los centros españoles del grupo.
IPC, teletrabajo y descuentos salariales
La propuesta de Airbus modifica el tono de las conversaciones, pero no equivale todavía a un acuerdo. La compañía acepta discutir una vinculación de los incrementos salariales al IPC y plantea acortar el plazo para recuperar parte del poder adquisitivo perdido. El mecanismo final y su impacto sobre los salarios quedan pendientes de negociación.
El documento también mantiene sobre la mesa el teletrabajo, las vacaciones, los horarios, el transporte, los servicios sociales y el sistema Bradford de control del absentismo. Airbus se ha comprometido además a retirar un recurso judicial relacionado con un complemento de incapacidad temporal y a devolver descuentos aplicados a trabajadores, según el contenido trasladado tras la mediación.
El conflicto se originó tras el rechazo de un preacuerdo que incluía una subida global del 12% durante la vigencia del convenio. La revisión contemplaba incrementos del 5% en enero de 2026 y del 5% en abril de 2027, junto con revisiones salariales individuales y una cláusula vinculada al IPC. Los sindicatos convocantes consideran insuficiente la propuesta anterior y reclaman garantías más claras sobre el poder adquisitivo y la organización del trabajo.
Una decisión con alcance industrial
La votación no solo afecta a las condiciones laborales. Airbus mantiene centros y actividades en Getafe, Illescas, Sevilla, Cádiz y otras localizaciones españolas integradas en una cadena que conecta con proveedores, plantas de ensamblaje y centros de ingeniería de Toulouse y del conjunto de Occitania.
Una huelga prolongada podría alterar entregas, cargas de trabajo y flujos de componentes, aunque todavía no existe una evaluación pública sobre el impacto concreto en la producción. La empresa necesita preservar la continuidad industrial y los sindicatos buscan convertir la presión movilizadora en un acuerdo que responda a sus reivindicaciones.
CCOO, SIPA y ATP han participado en las conversaciones, pero la posición de las organizaciones convocantes será determinante. El resultado de las asambleas y la eventual suspensión formal del paro deben conocerse durante la jornada. Mientras no exista una comunicación oficial, la huelga indefinida prevista para el martes sigue vigente.

